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A Coruña

Treinta toneladas de ballena, a punto para el despiece en A Coruña

Su destino es convertirse en harina

Los equipos de emergencia y especialistas en fauna marina esperan a que la marea alcance el nivel adecuado para iniciar la retirada de una ballena varada en A Coruña. Tras dos horas de subida del mar, el animal se encuentra este martes por la mañana en posición para comenzar un delicado operativo que se prolongará durante varias horas.

El proceso consistirá en introducir, con la ayuda de un tractor, cuatro cinchas por debajo del cuerpo del cetáceo, dos por cada grúa. 

Ballena despiezada en A Coruña

La ballena mide 21 metros de longitud y pesa alrededor de 30 toneladas, lo que genera muchas dificultades para su manejo. 

Una vez colocadas las cinchas, las grúas levantarán ligeramente el animal, manteniendo siempre el nivel, ya que su cuerpo, extremadamente graso, podría deslizarse y provocar un accidente.

Hace tres años se llevó a cabo un procedimiento similar en la ciudad, aunque en aquella ocasión el ejemplar era de menor tamaño. Todo apunta a que esta es la ballena más grande que se ha tenido que retirar hasta ahora en A Coruña.

Una vez depositado el cuerpo sobre el asfalto, se partió en dos mitades, utilizando motosierras y un tracto. Para así poder facilitar su traslado. 

Pablo Covelo, del Cemma (Centro Coordinador para o Estudo dos Mamíferos Mariños), ha identificado al animal como un rorcual común, una hembra adulta. Según explica, esta especie transita por estas aguas durante sus migraciones y, aunque antiguamente era objeto de caza, actualmente no permanece todo el año en la zona. “Es fácil verlos en el mar entre los meses de agosto y octubre”, señala.

Covelo destaca que, afortunadamente, las poblaciones de rorcual común en el Atlántico están mostrando una recuperación progresiva. Sin embargo, resulta muy complicado determinar la causa exacta de la muerte del ejemplar. 

Aun así, el animal tendrá un importante valor científico: se tomarán muestras de piel para estudios genéticos, así como huesos y grasa para analizar posibles contaminantes. En cuanto al cuerpo, será trasladado  para ser incinerado y convertido en harina en la planta de Gesuga.