
Ingredientes (para 4 personas)
- 500 gramos de harina
- 70 mililitros de aceite
- 200 mililitros de agua tibia
- 25 gramos de levadura prensada fresca
- 500 gramos de carne de zamburiña
- Dos cebollas
- Un pimiento
- Dos dientes de ajo
- Sal
- Pimentón
- Aceite
- Un huevo
Elaboración
Lo primero que necesitamos es nuestra masa de empanada con su sabor tan típico de Galicia.
En un bol bastante amplio depositamos los 500 gramos de harina y le hacemos con las manos un agujerito en el medio. En él, introducimos el agua con la levadura disuelta, el aceite, una cucharadita de pimentón y otra de sal. ¿Listos para mancharos las manos? Porque toca mezclarlo todo y amasarlo muy bien en una superficie plana durante al menos 10 minutos. Cuando consideréis que está todo listo (lo sabréis cuando la masa apenas se os agriete), hacéis una gran bola y la dejáis reposar en el bol cubierta con un paño durante al menos una hora.
Una vez tenemos la masa, toca ponerse con el relleno.
Primero necesitamos cocer la carne de las zamburiñas (una vez retiradas las conchas). Hay que asegurarse de que estén bien limpias, ya que suelen llevar bastante arena. Para ello, lo mejor es dejarlas a remojo un par de horas y luego darles un buen lavado bajo el grifo. No es necesario que las zamburiñas se hagan demasiado, porque se llevarán otro cocido en la sartén con el relleno y otro más dentro del horno, así que con unos 5-10 minutos será suficiente (el tiempo dependerá también del tamaño que tengan las zamburiñas).
Retiramos del fuego, escurrimos y reservamos.
A continuación ponemos a pochar en una sartén las cebollas, el pimiento y los dientes de ajo. Sazonamos y esperamos a que la cebolla empiece a estar transparente. Incorporamos entonces las zamburiñas y volvemos a remover. Probamos de sal y echamos una cucharada de pimentón. Rehogamos un par de minutos y sacamos del fuego la mezcla.
Es el momento de estirar la masa hasta que tenga más o menos un milímetro de espesor. Sobre la masa ponemos nuestro relleno y sobre este colocamos una tapa con una nueva capa de masa estirada.
Cerramos bien los bordes con los típicos 'corroscos' de empanada y ponemos los adornos que más nos gusten. Pintamos bien con un huevo batido para darle su peculiar acabado brillante.
Ahora toca meterla en el horno precalentado a 220 grados unos 30-40 minutos, y ¡a comer!























