Los usuarios del tren de A Coruña reciben con dudas el anuncio del billete único del Gobierno estatal

Los usuarios coruñeses del tren han recibido con dudas el anuncio del Gobierno estatal de implementar un abono único. Así lo especifican, en un comunicado, la Asociación Media Distancia Galicia y Perder O Tren, dos plataformas que representan a gran parte de los usuarios de Media Distancia en A Coruña y Galicia, y que si bien califican como positivo el anuncio del Gobierno sobre la puesta en marcha de un abono único estatal, que permitirá viajar de forma ilimitada durante 30 días en los servicios de Cercanías, Media Distancia y autobuses estatales mediante una tarifa plana, aún albergan dudas de cómo se va a implementar.
Así, la posibilidad de viajar por todo el territorio por 60 euros al mes, y por 30 euros en el caso de los jóvenes de hasta 26 años, representa según ambos organismos un avance en términos de equidad, fomentando el uso del transporte público frente al vehículo privado y contribuyendo a una movilidad más sostenible y accesible, pero con ciertos asteriscos. En primer lugar, porque todavía no se sabe cómo se puede implementar: "Queda a incerteza dos abonos que están en vigor actualmente".
De esta manera, consideran imprescindible que esta medida vaya acompañada de mejoras reales en la calidad del servicio, especialmente en lo que respecta a la frecuencia, puntualidad, fiabilidad de los trenes y mantenimiento del material rodante, aspectos que siguen siendo motivo de preocupación en muchas líneas de Galicia. Además, piden que la implantación del abono único se realice con claridad, simplicidad administrativa y garantías de uso, evitando incidencias técnicas y asegurando que todas las personas usuarias puedan acceder al mismo en igualdad de condiciones, con especial atención a los colectivos con menor competencia digital.
"Había moita inquedanza porque estamos xa no último mes do ano e non tiñamos novas do anunciado abono. Haberá que esperar a ver en que termos publícase o real decreto , e se finalmente o resto dos partidos o apoian, pero a nova tivo un bo recibimento entre os usuarios", resumen. "É certo que causa dúbidas sobre como se pode integrar, pero supoño que todas estas cuestións iranse esclarecendo nos próximos días", aseveran. También valoran que "parece que se respetará a excepción do Avant a Ourense, Salamanca e Murcia, e iso é moi beneficioso para os usuarios galegos, especialmente para os que utilizan a liña A Coruña-Santiago".
La situación en el Eje Atlántico
Después de que los usuarios afrontasen su nueva realidad tras el fin de los abonos gratuitos el pasado 30 de junio –y seguir seis meses más con bonificaciones para viajeros frecuentes–, la incertidumbre volvía este diciembre a redundar en sus cabezas, nuevamente, por el desconocimiento de qué iba a pasar con estas ayudas a partir de enero. Una incerteza que podría poner en peligro el auge del corredor de media distancia más utilizado por los españoles durante el año 2024.
Ni el cambio de terminal ferroviaria ha conseguido que el número de usuarios de tren que diariamente viajan desde o en dirección a A Coruña disminuyera. Y es que, según expertos ferroviarios, esta línea históricamente funcionó como un corredor de cercanías, ya que el policentrismo de las ciudades gallegas hace que muchas personas vivas en una ciudad pero estudien o trabajen en otra, como sucede por ejemplo con la línea entre A Coruña y Santiago. Esta situación se vio reforzado por las ayudas del Gobierno de España, que han hecho que muchas de esas personas que anteriormente tenían que afrontar un alquiler en otra ciudad vieran otra posibilidad gracias al transporte sobre railes.
Con la retirada de la gratuidad, a muchos de los viajeros les tocó cambiar de rutina, pero otros muchos aprovecharon unos nuevos descuentos (válidos hasta el 31 de diciembre) que, aunque se encuentran lejos de la gratuidad, pueden ser asumibles por gran parte de la población. Sobre todo si se comparan con otras opciones como usar la AP-9, una autopista que registró más de 15 subidas desde su puesta en marcha y ya es un 80% más cara que hace veinte años. Queda pendiente, por tanto, saber si esa tendencia al alza del Eje Atlántico seguirá estable cuando se aplique el abono único.

























