Antonio Corredoira | “Galicia tendrá un papel importante cuando termine la guerra en Ucrania”
El nuevo Cónsul Honorario se plantea su cargo como una oportunidad para fomentar las relaciones entre ambas regiones

El Gobierno de Ucrania, inmerso en su guerra con Rusia desde hace casi cuatro años, ha nombrado esta semana como Cónsul Honorario de Ucrania en Galicia a Antonio Corredoira. Abogado de oficio y exconcejal del Ayuntamiento de Oleiros, Corredoira, socio fundador de entidades como AGA-Ucraína o Europeos con Ucrania que ya han aportado su granito de arena en favor de Kiev, ocupará así ahora un cargo que le permitirá seguir ayudando a los casi 4.000 ucranianos que viven en la comunidad desde su despacho en Juana de Vega.
¿Qué funciones tendrá?
Principalmente, ejercer las tareas de representación protocolaria que me pidan desde la embajada en Madrid, y sobre todo impulsar las relaciones internacionales entre Ucrania y Galicia. No solo solicitando ayuda por la situación en la que se encuentra, sino impulsando las actividades comerciales. En el caso de Galicia, es de especial interés su colaboración con Odesa, ciudad portuaria vinculada al mar Negro. El consulado honorario también atiende, en la medida de sus posibilidades, a los ciudadanos ucranianos en situación de emergencia, aconsejándolos. En Galicia hay unos 4.000 ucranianos. La mayor parte de ellos vinieron a causa de la invasión rusa, pero ya había unos 1.000 antes.
¿Cómo llegó al cargo?
Mi relación con Ucrania viene de largo. Mi esposa es de origen ucraniano, y conozco bien el país. Cuando comenzó la invasión en 2022, junto con otras personas pusimos en marcha la asociación AGA-Ucraína, y estuve trabajando en su junta directiva durante un año y medio. Después puse un marcha la Fundación Europeos con Ucrania, con la que también estuvimos enviando ayuda. Como tengo esa implicación personal y buena relación con la embajada, me lo propusieron y yo acepté encantado.
¿Qué metas puede plantearse?
Fomentar la cooperación entre las entidades públicas y empresas gallegas y las ucranianas. Me gustaría que hubiese algún tipo de acuerdo como el que ha habido en la comunidad de Murcia con la región de Sumy, o hermanamientos entre ciudades. Y, por supuesto, seguir ayudando a los ucranianos desplazados en la medida en que pueda.
¿Cómo sintieron ellos el papel de la comunidad al acoger a tantos de sus ciudadanos?
Ellos están muy agradecidos, porque la acogida en Galicia fue muy buena. Algunos ya han vuelto, pero muchos se han establecido aquí, han empezado a trabajar o a abrir sus negocios, sus niños se han adaptado muy bien al idioma… La colaboración institucional ha sido muy buena. No voy a decir que no se puedan hacer más cosas, porque siempre se puede, pero en general se sienten bien atendidos.
¿Qué pueden hacer los coruñeses o los gallegos por Ucrania?
Primero, seguir ayudando a los ucranianos que están aquí, porque algunos todavía tienen problemas para conseguir trabajo o una vivienda. Pero también ayudan las iniciativas humanitarias y que las empresas participen en la reconstrucción. Hay miedo porque aún están en guerra, pero hace falta: hay una continua necesidad de reparación de infraestructuras dañadas en las que se puede intervenir, y más que habrá después. Galicia podrá tener un papel importante cuando termine la guerra, que esperemos que sea cuanto antes.
Se está hablando ya de un posible plan de paz, ¿hay esperanza en las actuales negociaciones?
Si alguien desea la paz es Ucrania. Todo lo que están haciendo Europa y EEUU para impulsar la paz, bienvenido sea: Ucrania va a hacer todo lo posible por conseguirlo. Así que deseos de paz, sí, pero esperanza todavía la justa, porque se ve que Putin no tiene mucho interés en ella









