Xunta y USC, en guerra por Medicina mientras A Coruña y Vigo ya igualan plazos para crear el grado en 2027
La UDC fue la única que aprobó en su Consello de Goberno el nuevo texto para la descentralización del título médico

El panorama médido-educativo en Galicia es uno de los ejemplos de cómo, en apenas seis meses, todo puede cambiar de una forma radical hasta el punto de incluso volver al punto de partida inicial. Y es que la guerra abierta primero por implementar el grado de Medicina en A Coruña y Vigo y después por optar por una mayor descentralización del título (únicamente impartido en Santiago) ha sido, sin duda, el tema más caldeante entre los diferentes representantes del sistema universitario gallego.
Tras largos meses de ‘tira y afloja’, el pasado 20 de noviembre el Consello de Docencia Clínica daba luz verde al pacto consensuado entre rectores de las tres universidades públicas gallegas y Consellerías para la nueva descentralización de la titulación. Así, con el rechazo in extremis del pacto por representantes de la facultad de Medicina de Santiago, también se produce el del tiempo de calma. De esta forma, la Xunta y la USC continúan en guerra por Medicina mientras A Coruña y Vigo ya igualan plazos para implementar el grado en septiembre de 2027.
En realidad la postura de la Universidad de A Coruña –que decide volver a proponer el grado en la urbe herculina justo seis meses después del primer anuncio– viene precisamente de considerar que el acuerdo firmado entre rectores y conselleiros de Sanidade y Educación en el año 2015 solo se cumplió “de forma moi feble” a cómo en un principio estaba estipulado.
No obstante, las alarmas no saltaron en Santiago hasta que Vigo decide secundar la idea de la UDC y apostar por implementar un grado de Medicina en la ciudad olívica. Rectores y Xunta acuerdan un nuevo texto, “moi en diferente en fondo e forma ao do 2015”, según incide el rector de la UDC, Ricardo Cao, pero que no convence a todos, sobre todo a la facultad de Medicina de la USC, lo que provoca de nuevo el descontento de A Coruña y Vigo y la apuesta por solicitar estos grados para sus ciudades.
Más de un centenar de votos
La Xunta, que en un principio parecía mostrarse más reticente a un nuevo texto para repartir la docencia teórica y clínica de la carrera, acusa a la USC de romper el acuerdo, aunque realmente en su Consello de Goberno nunca se llegó a votar la aprobación del texto, después de que en la junta de la facultad médica se registrasen más de un centenar de votos en contra por solo tres a favor. Tampoco en el vigués –celebrado el primero de diciembre–, tras el aplazamiento de la votación del acuerdo en la Universidad de Santiago. De esta forma, la UDC fue la única que aprobó el texto en su respectivo Consello de Goberno.
El rector de la entidad educativa viguesa, Manuel Reigosa, explicó que “no les queda otra” que pedir la titulación, y, en el caso de que la USC acepte finalmente el acuerdo, propondría su aprobación por el Consello de Goberno: “Pero si se quiere volver a abrir la negociación para desnudar los acuerdos, no daremos más vueltas. Esa pantalla ya está superada”, avisó Reigosa. En A Maestranza parecen seguir la misma hoja de ruta, aunque todavía no han avanzado más sobre este aspecto.
En ambos escenarios, el proceso para la implementación está más vivo que nunca, aunque realmente nunca se paralizó del todo, por lo menos de forma interna. En ambas universidades esperan tener la memoria finalizada antes del 27 de febrero, con el objetivo de iniciar la primavera con la evaluación y la remisión de los informes técnicos y enviar, antes del próximo junio, la documentación a la Secretaría Xeral de Universidades.
Santiago rechaza la fragmentación en "tres pequeñas facultades"
El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, lanzó el mensaje de que es “mucho mejor una gran facultad de Medicina para toda Galicia que tres pequeñas”. Algo que, sorprendentemente, también respalda la alcaldesa compostelana del BNG, Goretti Sanmartín, quien considera “racional y lógico” que haya una facultad de Medicina, e, igual que el Gobierno autonómico, abogan por una correcta descentralización. Para ello será necesario que el rector de la USC, Antonio López, logre convencer a la junta de la facultad médica, algo que sin modificar el pacto, parece casi misión imposible.










