
La sala Leonardo da Vinci, en la Domus, fue el escenario elegido para la presentación de la nueva obra de José Ramón Soraluce Blond, “A Coruña expresionista: Arquitectura 1940 – 1965”, que tuvo lugar en la tarde de este martes.
El libro estudia la corriente expresionista del Movimiento Moderno en la arquitectura coruñesa durante tres décadas del siglo XX, dando a conocer el catálogo de edificios conservados en la ciudad. El Movimiento Moderno de la arquitectura europea se desarrolla entre experiencias contradictorias, las propuestas abstractas racionalistas con formas geométricas de Gropius o Mies van der Rohe y las soluciones expresionistas (streamline) de superficies curvilíneas del arquitecto alemán Erich Mendelsohn, el que proyectó edificios de plasticidad y perímetros redondeados, liberados del ángulo recto. El libro recoge los edificios expresionistas coruñeses, que cambiaron la imagen de la ciudad tradicional, por otra más afín a la velocidad y la aceleración de la vida urbana.
El expresionismo apareció sobre todo en los solares de esquina de manzanas, con llamativos proyectos de esbeltas formas aerodinámicas. Existió también un expresionismo estructural en edificios con pronunciadas o exageradas formas y cubiertas. Este fue el estilo de las gasolineras, los clubs náuticos, garajes, cines o aeropuertos, así como de edificios comerciales y de viviendas, cuyo periodo de difusión va de los años 40 a 1965.
Se han catalogado 70 edificios coruñeses, entre los que se encuentran bloques de viviendas en todos los barrios de la ciudad y equipamientos urbanos, construidos en esos años, siguiendo las pautas de diseño afines a una ciudad dinámica, en la que el automóvil era una ilusión y no un problema.






















