
El inicio de la Navidad en A Coruña está siendo más movido de lo esperado. Parte de la culpa la tienen las expectativas creadas. Y es que desde el Ayuntamiento prometieron instalar en la plaza de María Pita un mercadillo navideño al estilo de los grandes referentes centroeuropeos. Sin embargo, el resultado final del mercado navideño de A Coruña no ha conseguido cumplir lo que los vecinos esperaban.
Falta de decoración navideña y de puestos específicamente de Navidad, oscuridad en la plaza e incluso problemas de seguridad son algunas de las críticas que le han llegado al Ayuntamiento tras la apertura el pasado viernes, 28 de noviembre, del mercadillo, justo también cuando el exdeportivista Bebeto accionaba el botón para encender todas las luces de la ciudad. "Lo que pides y lo que te llega", es el meme al que acuden muchos usuarios de las redes sociales para mostrar las diferencias entre los mercadillos navideños en el centro de Europa y lo que está puesto en A Coruña.
A todo ello se unen los problemas meteorológicos: el Gobierno local ha tenido que mantener cerrado al público el mercadillo durante los días 1 y 2 de diciembre debido a las inclemencias del tiempo y en lo que va de diciembre la lluvia no ha ayudado en absoluto a que la gente se acercase a los puestos. En conclusión, el mercadillo de Navidad de María Pita no está teniendo el arranque deseado.
Sin embargo, esta no es la única protesta navideña a la que se ha enfrentado el Ayuntamiento -en sus distintos colores de corporación- en los últimos años. Por una cosa o por otra, la ciudad encadena varios fiascos de Navidad que han dejado con mal sabor de boca a los vecinos.
La principal crítica cada año es el considerado desigual reparto de las luces de Navidad por los distintos barrios. Le ocurrió, sobre todo, a la Marea Atlántica, cuando gobernó de la mano de Xulio Ferreiro, pero también le está pasando al Ejecutivo de Inés Rey que, cada año, se esfuerza en llevar a los máximos puntos posibles de la ciudad las guirnaldas y decoraciones.
Precisamente el alumbrado navideño y sus elementos fue objetivo de las críticas en las primeras navidades de la Marea al frente del Ayuntamiento. Y es que en la Ciudad Vieja las luces de Navidad tenían motivos cuando menos curiosos: un roscón, unas copas de champán, un jamón e, incluso, un pollo asado. Los vecinos de la zona de Dominicos mostraron su incredulidad cuando vieron instaladas estas luces, que tras la mala acogida no volvieron al casco antiguo coruñés.
Otros que no volvieron fueron las coronas de los Reyes Magos de María Pita. Si en la Navidad de 2025 la estrella de la programación es el mercadillo, en 2024 este hueco era para las tres coronas de los Reyes Magos colocadas en plena plaza consistorial. Sobre el papel su función, además de adornar la plaza, era la de realizar varios espectáculos de luz y sonido al día. Las coronas de Melchor, Gaspar y Baltasar tenían que iluminarse al ritmo de villancicos tan conocidos como el 'All I want for Christmas' de Mariah Carey, pero la realidad fue que el sistema falló y varias veces durante la Navidad y se suspendió el espectáculo. Hubo tardes enteras en las que las coronas ni siquiera se llegaron a iluminar.



























