La magia llega a Zara: la ‘oficina postal’ se instala en la calle Compostela para que todas las cartas lleguen a tiempo
Un árbol de cinco metros. Eso es lo que te recibe al entrar en el Zara de la calle Compostela. La magia te invade nada más cruzar las puertas y ver el pop up que han preparado este año, aunque similar al del año pasado, diferente en algunos aspectos.

El eje temático de este año es que la planta 0 de la tienda se convierte en una oficina postal. Desde el buzón situado a la entrada, donde hay una cuenta atrás hasta la Navidad, se pueden enviar las cartas. A lo largo de toda la estancia varios trenes y centenares de cartas se mueven por los raíles para llegar a su destino: el sellado y envío al Polo Norte y a Oriente.
En cada carta un nombre diferente con sus deseos impregna todo de esa ilusión y se puede disfrutar durante todo el recorrido de diferentes córners. Una jaima donde todos los días hay dos sesiones de cuentacuentos, sin reserva, solamente hay que acercarse y disfrutar. Después, para recargar energía, el puesto de la cafetería no podía faltar: chocolate con churros para continuar con el paseo. Además, se pueden personalizar las botas para colgar en la chimenea con los nombres de los integrantes de cada casa, al igual que adentrarte en la ‘habitación de las estrellas’, donde tiras de luces descienden desde el techo para trasladarte por unos minutos a otra dimensión.

Los ratoncitos no dejan de trabajar en la últimamente, la que da a plaza de Mina, para ultimar todos los detalles para que ninguna carta se extravíe. Con relojes que marcan la hora en A Coruña, pero también en destino: la Navidad ha vuelto.

