
No habían dado aún las cinco de la madrugada del 3 de diciembre de 1992 cuando un barco griego encallaba frente a la Torre de Hércules. Los coruñeses, la mayoría aún entre las sábanas, aún no sabían entonces que se avecinaba una de las peores catástrofes medioambientales de la ciudad. Tampoco sabían el nombre del barco, pero pronto iba a quedar grabado en la historia herculina. Era el 'Mar Egeo'.
Olas de hasta seis metros de altura complicaban la navegación frente a la costa de A Coruña y, con nula visibilidad, el carguero zozobró y terminó dirigiéndose directamente a las rocas de la Torre de Hércules.

El buque empezó a explotar sobre las diez de la mañana cuando todavía había tripulantes a bordo y una nube se expandió por el cielo coruñés, dejando toda la ciudad bajo un manto de negrura.
Parte de las casi 80.000 toneladas de crudo a bordo ardieron y se derramaron en el mar, mientras los coruñeses veían como la ciudad quedaba totalmente cubierta de humo.
Incluso 300 vecinos de la zona de Adormideras tuvieron que ser desalojados y los centros educativos de la zona suspendieron las clases, tanto el propio día, como al siguiente.

En un momento en el que internet era todavía una quimera, los medios de comunicación escritos lanzaron ediciones especiales durante la tarde, como el caso de El Ideal Gallego, que agotó los ejemplares lanzados a partir de las 18.00 horas. Radios y televisiones seguían el minuto a minuto y la imagen de la Torre de Hércules oculta bajo el manto de la nube negra de crudo cruzó fronteras a través de las pantallas.
El desastre ecológico del 'Mar Egeo' se situó entre los más importantes del mundo, junto otro de infausto recuerdo en A Coruña, el del naufragio del 'Urquiola' en 1976, cuando todavía faltaban muchos años para que Galicia viviese la catástrofe del 'Prestige'.


























