El cierre de las playas en A Coruña no impide a los surfistas disfrutar de las olas
La Policía Local precintó los accesos, lo que obligó a la gente a abandonar los arenales por la mañana

La ciudad se levantó preparada para afrontar una alerta naranja pero en las primeras horas, el día se comportó de forma casi primaveral, aunque un poco frío. Entre los más madrugadores se encontraban los surfistas, que desafiaron el helor (y las llamadas a la precaución) para disfrutar de su deporte favorito en el Orzán y Riazor. Las olas fueron de tres metros, nada que no pudieran afrontar estos deportistas. Sin embargo, la Policía Local precintó los accesos a los arenales, según el procedimiento, lo que no les disuadió de seguir cabalgando las olas.
Algunos coruñeses aprovecharon que todavía no se habían precintado los arenales unas horas antes de la marea alta para bajar al arenal, ya fuera para pasear al perro o para tomar el sol, dado que el mal tiempo no llegó hasta las dos de la tarde, cuando los cielos se encapotaron de repente y empezaron a descargar la lluvia. A esas alturas, las olas de más de cuatro metros golpeaban la Coraza del Orzán, pero el chaparrón había sido más disuasorio que el precinto policial, y ya no había nadie en los arenales coruñeses. En realidad, nada fuera de lo normal de no ser por la polémica de días atrás, que se generó cuando un surfista publicó un vídeo en las redes sociales quejándose de que la Policía Local le impedía disfrutar de su deporte favorito. La alcaldesa, Inés Rey, había asegurado que se iban a mantener las medidas.
En todo caso, el cierre de las playas continuará este miércoles, dado que el tiempo no mejora y se sigue manteniendo la alerta amarilla. Una ola de frío que todos tendrán que surfear.























