
El catálogo de 'Árbores Senlleiras' elaborado por la Xunta se creó en 2007 para impulsar la conservación de estas especies vegetales, a la vez que se componía un recurso didáctico para poner en valor lo que se considera verdaderas reliquias botánicas, de importancia científica, cultural y paisajística. Así, siguiendo criterios como el grosor, la altura y el perímetro, el grado de rareza, la belleza de su porte o su asignación a hechos históricos, desde la Xunta crearon este catálogo de especies singulares, que tiene también en A Coruña algunos ejemplares.
El árbol por excelencia de A Coruña es el metrosidero excelso del jardín de la Policía Local. El catálogo le atribuye una edad de entre 100 y 150 años, una altura de 18,60 metros y un diámetro de la copa de 24,45 metros. "Quizá lo más llamativo del monumental metrosidero son sus raíces aéreaas, que desde la cruz y hasta la mitad de la copa forman una espesa y densa maraña de finos cordones de colores rojos que engalanan el interior del recinto policial", reconoce el catálogo autonómico, que también indica que su espesa sombra elimina vegetación bajo su copa y que incluso sus raíces aéreas 'asfixiaron' una palmera canaria con la que compartía espacio.
En cuanto a las formaciones singulares del catálogo, en la ciudad de A Coruña se reconocen dos: el palmeral de Méndez Núñez y el olmedal de San Carlos, este último, pese a que una enfermedad ha terminado por liquidar los viejos árboles y ha llevado al Ayuntamiento a tener que talarlos para sustituirlos por nuevas especies. Sobre las palmeras de Méndez Núñez, explica que la formación se compone de dos grupos distintos, uno en la alameda y el otro en la rosaleda. Su edad la calculan en unos cien años, ya que la plantación se inició en 1913, y su altura media llega a los 25 metros. Explica también que sus coronas esán "compuestas por un gran número de palmas, mostrando mucha frondosidad y buen estado de salud", lo que demuestra su resistencia a la plaga del picudo rojo que ha acabado con especies homónimas por toda la ciudad.

Sobre el olmedal de San Carlos, el catálogo de 'árbores senlleiras' asegura que se trataba de un "conjunto único en la geografía gallega" y con una edad media de unos 150 años.
En el área coruñesa también aparecen varias especies catalogadas como singulares, como el madroño del Pazo de Mariñán (Bergondo), al que considera de "extraordinarias dimensiones" gracias a sus ocho metros de altura y los 84 metros cuadrados de superficie de su copa, que corona una vida de unos 150 años.

En el mismo espacio se destacan también los eucaliptos, también de unos 150 años, sobre todo por que se considera que fueron los primeros que nacieron de las semillas traídas por fray Rosendo Salvado desde Australia en la segunda mitad del siglo XIX.

También en Bergondo se puede encontrar una secuoya gigante, ubicada, concretamente, en el Pazo do Casal. Tiene 165 años y alcanza los 28 metros de altura. A su increíble tamaño se añade una peculiar historia, ya que en su tronco aparece una gran cicatriz como recuerdo de un rayo caído en el árbol.
Muy cerca, en el Pazo de Baldomir bergondés, está un tejo de 150 a 200 años y de 8,40 metros, que durante mucho tiempo tuvo el récord de altura de esta especie en Galicia, aunque, como recuerda el catálogo, el paso en 2009 del temporal 'Klaus' lo dejó deteriorado.
En Oleiros el catálogo de árboles singulares destaca el ombú del centro cultural de Santa Cruz -también de unos 150 años-, una pequeña especie que es 'senlleira' por ser "de las más extrañas en cuanto a arquitectura".
Poco más lejos, en el castillo de Santa Cruz, aparece un pino insigne de entre 100 y 200 años, que es uno de los de mayor dimensión y, probablemente, edad, de toda Galicia, gracias a sus 23,40 metros de altura y 388 metros cuadrados de copa.

Culleredo también cuenta con una especie en el catálogo, el ginkgo de Vilaboa, con entre 125 y 150 años y que como "signo inequívoco de su avanzada edad" cuenta con "raíces aéreas, característica reservada a ejemplares muy viejos y que no se encuentra en ningún otro ginkgo de Galicia".
En cuanto a las formaciones singulares, nuevamente es el Pazo de Mariñán de Bergondo el que se convierte en el epicentro 'senlleiro' del área coruñesa. Así, aparece la "representación de mirtos más interesante de Galicia". Se trata de un conjunto de ocho ejemplares de unos 150 años que tienen características distintas que los hacen especiales: unos se ramifican a gran altura, otros lo hacen a ras de suelo, otros incluso tienen varios pies. Cerca de ellos están unos 50 plataneros de la sombra de 40 metros de altura, de la misma edad aproximada que los mirtos.























