López-Menéndez publica su nuevo 'Episodio Nacional', sobre el naufragio del 'Serpent'
La escritora presentó ayer en A Coruña la nueva novela de su saga 'Ardentía'

Hace algo más de un año, María Dolores López-Menéndez publicaba la primera novela de su saga ‘Ardentía’, cuya idea es “que sean una especie de ‘Episodios Nacionales’ de Galdós, unos episodios regionales con un punto de magia”. Tras empezar en A Coruña en 1854 con los episodios de cólera, ahora viaja unas décadas adelante en el tiempo, hasta 1890, a la costa de Camariñas, para abordar la historia de uno de los naufragios más famosos de la zona. López-Menéndez vierte esta historia en ‘Ardentía 1890. El naufragio del Serpent’ (Hércules de Ediciones), que ayer presentó en sociedad en el Real Club Náutico.
“Es una historia que conozco desde pequeña, la oí mil veces en casa, siempre me impresionó muchísimo”, apunta la autora, que explica que cuenta con documentación de la época, como lo publicado en prensa a finales del siglo XIX.
Documentación
Precisamente, la documentación permitió a la escritora saber más de “quiénes fueron los que sobrevivieron, quiénes fueron los que no pudieron salir adelante, cómo se organizaron en la villa para ayudarles y cómo vivía la gente en Camariñas”. Porque, lo que tiene claro es que en la villa “la gente vivía como una piña, hacían todo juntos”. “Asistieron a un montón de naufragios, sabían distinguir perfectamente la procedencia de cada marinero. En España era obligatorio atender a todos salvo a los rusos, que en aquella época estaba prohibido atender a los rusos y una persona los distinguía perfectamente”, asegura.
La investigación también permitió a la autora conocer cómo la vida en la villa de la época giraba en torno a la conservera, abierta unos años antes. “Es impresionante, porque se mezclaba la vida familiar con la laboral, estamos en la época de la revolución obrera, en 1890 es cuando se establece el primero de mayo como el día del trabajo”, explica la autora.
López-Menéndez indica que era también una de las épocas de la diáspora, en la que mandaban a los jóvenes al otro lado del charco para evitar el servicio militar. “Había una cosa que se llamaba exención en metálico, que si tenías dinero podías pagar por no hacer el servicio militar”, apunta, antes de añadir que mucha gente tenía cerca el “puerto de A Coruña, que en quince días sus hijos estaban en América y el billete costaba 20 veces menos que la exención en metálico y, claro, evitaban que mataran a sus hijos en atentados en Puerto Rico”. “Es una época supertinteresante”, asegura López-Menéndez.
Historia y pulseras
La saga, además de contar episodios concretos, servirá, con sus introducciones, para ver la evolución de A Coruña. En la primera novela reflejaba la ciudad de 1854, para la que “no había censo, solo un protocenso, con listas de barrios y calles y tuve que hacerme un plano yo, calle a calle”. “En 1854 se estaban instalando farolas de gas, 1890 era el año de la electricidad, en el que Eusebio da Guarda entrega las escuelas y en el que se ilumina la calle Real y el Rosalía”, apunta sobre un año en el que la ciudad ya miraba al mar, gracias a las galerías de La Marina.
Cada libro cuenta una historia y, con ayuda de la joyería Ardentia, lo acompaña una pulsera con motivos de la historia y el lugar. La primera, con Xerión y el corazón de la virgen de los Dolores; la segunda, con una serpiente y la flor de Caramiña.













