Fito y Fitipaldis pone a bailar a sus cuervos en un Coliseum hasta la bandera
La banda presentó su nuevo disco ante un multiusos que agotó el papel y los despidió con ovación

Decía Fito en su momento que, en este oficio del rock, lo que todos buscan es "enchufar la puta guitarra" y ponerse a tocar. Fito y Fitipaldis traían ganas de tocar y el público que agotó el papel del Coliseum, de disfrutar, tal y como le hizo saber a la banda nada más apareció la silueta de Fito en el telón para iniciar con 'A contraluz' una sesión de dos horas de rock.
Aunque traían nuevo disco bajo el brazo, 'El monte de los aullidos', los clásicos son los clásicos y nunca hay que olvidarlos. 'Un buen castigo' le sirvió al grupo para anticipar una buena noche: "Qué ganas teníamos de volver, vamos a pasar una buenísima noche".
Y con la tercera, 'Por la boca vive el pez', se llevaron la primera gran ovación, que apenas tardó unos minutos en repetirse, los que dura 'Por la boca vive el pez'.
Y, tras dar las "buenas noches" por partida doble, tocaba poner a bailar "a los malditos cuervos". Porque aunque Fito diga que siempre se ha sentido extraño, con los dos puñados de visitas que atesora al Coliseum, la relación con Coruña esta más que afianzada.
La banda planteó un viaje desde su último disco a sus predecesores, repasando por el camino temas como 'A quemarropa', 'Entre la espada y la pared', 'Volverá el espanto' o 'Cielo hermético' para llegar al ecuador de un concierto que a muchos se les llegó a hacer incluso corto.
"A Coruña, ¿estamos bien? Pues a bailar" coreó un Fito que echó mano del 'Whisky barato' para soltar la lengua a los miles de coruñeses que ovacionaron de tal manera al bilbaíno que tuvo que callar antes de intentar recuperar la costumbre de mandar un saludo a los próximos recitales.
La traca final
Y comenzó la traca final con un viaje de ida y vuelta entre pasado y presente. 'Como un ataúd' precedió a las ganas de cantarle a lo que nunca tendremos con 'Acabo de llegar', antes de que Fito procediera a presentar, o rendir tributo, a su banda: 'Boli' Climent, Diego Galaz, Javier Alzola, Coki Giménez, Jorge Arribas y Carlos Raya, que se fueron llevando a cada cual una ovación más grande que la anterior.
Y llegó la traca final a base de clásicos. Primero, 'La casa por el tejado', antes de que Fito volviera a dirigirse al Coliseum: "Sois fantásticos, de verdad lo creo, por eso vamos a cantar esta puta canción toda la vida". Y el público se lo tomó al pie de la letra, con miles de gargantas coreando 'Soldadito marinero'. Y siguieron coreando para hacer tiempo hasta los bises incluso cuando ninguno de los siete integrantes de la banda estaba ya sobre el escenario.
Y aunque la última canción del repertorio no tenga que ser la importante, intentaron cerrar 'La noche más perfecta' con un triunvirato de novedad y nostalgia que hizo volver a estallar al público para recordar a Platero y Tú con 'Entre dos mares' y llegar al final con 'Antes de que cuente diez', que les valieron un buen puñado de minutos de aplausos.























