A Coruña, a la espera de una descentralización de Medicina más debilitada que nunca
El próximo mes de febrero se elegirá a un nuevo rector en la USC; tres de los candidatos rechazan el acuerdo

Cuando las Consellerías de Sanidade y Educación y los rectores de las tres universidades públicas de Galicia se reunieron para establecer los puntos por los que, después de meses de negociación, se regirá el nuevo pacto por la descentralización de Medicina, no tuvieron en cuenta la opinión de la hasta ahora única facultad de Medicina de Galicia, la de Santiago. O por lo menos, lo que esto implicaría. Tras no ver con buenos ojos el acuerdo, la descentralización parece peligrar más que nunca.
Sobre el papel la cosa estaba clara: “Mejor la descentralización que tres facultades en Galicia”, ya lo dijo el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño. Y así fue. Las universidades de A Coruña y Vigo se comprometieron a aparcar sus solicitudes de implementar la titulación hasta 2029. A cambio, un nuevo pacto para repartir la docencia teórica y práctica en el segundo ciclo de la carrera médica (cuarto, quinto y sexto) en un texto, según el rector de la UDC, Ricardo Cao, “moi diferente en fondo e forma ao do 2015”, que establezca un calendario de plazos premeditado, la vinculación de los hospitales a las universidades de cada ciudad y una repartición equitativa de profesorado y alumnado.
La Universidad de A Coruña quiso destacar su predisposición ante este acuerdo y, tras convocar una reunión extraordinaria de Consello de Goberno, aprobó por unanimidad cada uno de los puntos del convenio. Esta semana les tocaría a Santiago y Vigo, no sin antes celebrarse la junta de la facultad de Medicina (el pasado lunes) donde, alumnos y profesores anunciaron su rechazo al nuevo texto y solicitaron “unha revisión sustancial” del mismo antes de su aprobación final.
Entre “as liñas vermellas” que alumnos y profesores manifiestan está el punto del acuerdo que recoge que el 50% del profesorado de las unidades docentes de A Coruña y Vigo no esté adscrito a la USC. Cao insistió en la importancia de que esto se cumpla, mientras desde Medicina de Santiago profesores y alumnos lo califican de algo “inédito” y consideran que pone en riesgo el control de calidad.
Urgencia electoral
Por parte de los alumnos, la preocupación más habitual es que, tras matricularse en Santiago, tengan que desplazarse a A Coruña y Vigo para las prácticas: “No entiendo la razón por la que, si me matriculé hace dos años en Medicina en Santiago, tenga que buscarme la vida para ir a otras ciudades y, en el caso de último curso, estar todo el año allí”, dicen algunos de los alumnos del grado que, a su vez, sugieren que en caso de descentralizar “de esta manera”, no se haga a partir del curso próximo, tal y como aparece establecido en el acuerdo consensuado entre Xunta y rectores el pasado día 17.
Todo esto viene en un contexto en el que, en el caso de Vigo y Santiago, se esperan elecciones próximamente. En la capital gallega, el próximo 12 de febrero Antonio López –que lleva en el cargo desde 2018– dará paso a un nuevo rector que, en caso de que finalmente se apruebe este nuevo pacto, tendrá que lidiar con él durante los próximos años. De hecho, tres candidatas al cargo ya han expresado su rechazo al texto. La última en hacerlo, Maite Flores, considera “un fracaso en diferido” ya que “parece más bien fruto de ocurrencias que de conocimientos de la vida académica”.
Mañana se reunirán los Consellos de Goberno de Santiago y Vigo con la aprobación del pacto en el orden del día. Pase lo que pase la USC será, una vez más, la que tenga los mandos del futuro de Medicina en Galicia.





















