La demanda de balizas pone al límite las existencias en A Coruña
Los precios se van a encarecer en diciembre, y los proveedores apenas dan abasto ahora

El próximo uno de enero, todo coche que circule debe tener una baliza de emergencia que activar en caso de emergencia o avería en la carretera. Eso sitúa a estos objetos en el primer puesto de la lista de compras de muchos coruñeses, por encima del marisco y los juguetes. Los propietarios de las tiendas de electrónica advierten que las balizas se encarecerán en diciembre, y que algunos ya tienen problemas de suministro, porque las empresas suministradoras están desbordadas por los pedidos.
“Yo las tengo de oferta hasta el día 30”, advierte Eddie Díaz, de Luna, en Juan Flórez. A partir de entonces, el precio subirá diez euros, hasta ronda los 50. Para Díaz, era inevitable que se produjera este tirón. “La gente va a esperar a última hora, como siempre, como pasa con la linternas o con la radio... Y no hay tantas balizas para los millones de vehículos que hay en España. No las hay, es imposible. Es realmente imposible”:
Todavía hay género, matiza Díaz, y lo seguirá habiendo hasta final de mes. Después... “Los fabricantes se aprovecharán, porque este un producto que todo el mundo necesita”. Por su parte, Antonio González, de Movilquick Coruña, reconoce que “estamos totalmente desbordados y con problemas a los proveedores. El último pedido que hice era de cien y solo pudieron servirme 20”. De este nuevo pedido, que le llegó el fin de semana, ya tiene reservadas doce, así que se agotarán muy pronto. “Pedí más, pero me dijeron que solo sirven de 20 en 20”, dice González.
El propietario de Movilquick se lamenta de que las compras de última hora sean la norma. “Es lo que pasa siempre en este país: las cosas se dejan para el final. Ahora hay un apurazo tremendo”, asegura.
Además, recuerda lo importante que es que estos aparatos esté homologados. “Son 200 euros de multa”, apunta.
Dudas sobre su utilidad
Pero fuentes de la Guardia Civil consultadas critican este aparato, al que consideran un pobre sustituto del triángulo. “¿De qué va a servir en curvas cerradas?”, se pregunta un agente de Tráfico. Se da la causalidad que es un invento de un par de antiguos colegas suyos de Porriño, pero estos lo habían concebido como complemento al triángulo, no como sustituto. Y además, se cambiaron las especificaciones para que se pudiera fabricar en China. “La mayor parte de los compañeros no pensamos poner una multa por esto”, comenta el mismo agente.
Por lo menos, es fácil de usar, Díaz explica que solo hay que retirar una tira de plástico para activarlo, luego se coloca en el capó del coche y parpadea con una luz que se puede ver a un kilómetro (de noche). Cien segundos después, emita una señal de geolocalización a la DGT. “No significa que no tengas que llamar al 112”, advierte, ni para ayuda en carretera. La DGT sabrá que ha pasado algo, pero el conductor tendrá que recurrir al móvil, como siempre, para pedir auxilio.





















