
El Ayuntamiento de A Coruña prosigue estos días con las obras de remodelación de los Cantones, centradas actualmente en el entorno del Obelisco, donde el próximo martes comenzarán las tareas para transplantar el ejemplar de metrosidero del Cantón Grande, un árbol emblemático en el paisaje urbano de esta parte de la ciudad.
El nuevo emplazamiento del metrosidero estará a solo unos metros de su localización actual, explican desde el Gobierno local. Será más cerca del Obelisco, lo que permitirá avanzar "en la reconfiguración de los accesos del aparcamiento subterráneo para garantizar mejoras de accesibilidad, como la instalación de un nuevo ascensor conectado con la superficie, inexistente hasta ahora, y que es imprescindible para permitir el acceso a personas con movilidad reducida o con carritos de niños".
Además, según los informes técnicos del proyecto, el crecimiento del metrosidero con el paso de los años exigió que cuente con un sustrato en el que se pueda desarrollar sin compromisos en el subsuelo.
Con el traslado, el objetivo es destacar el valor del árbol dándole una situación rodeable, en el que la copa del metrosidero recupere también su simetría.
Ahora, tras ampliarse la zona de excavación —con el correspondiente control arqueológico—, ya es posible iniciar las tareas de trasplante del árbol, que serán visibles estos días.
El árbol ha sido objeto durante los últimos meses de una campaña ecologista para exigir que "no se toque". Fue la asociación Arco Iris la que lanzó el movimiento en defensa de este árbol, plantado hace años para "que se convirtiese en el símbolo de la ciudad, al estilo del olivo en Vigo".
La campaña incluía además un video titulado "Salvemos nuestro metrosidero", cuya ideal central es la canción de Los Limones 'Ferrol': "Aquí nací y aquí quiero quedarme, para dejar claro cuál es el objetivo de una demanda social mayoritaria a la que muchos coruñeses ya han mostrado su apoyo y simpatía". Arco Iris "considera imposible el traslado del emblemático árbol, debido a su gran tamaño y gran enraizamiento, por lo que persistir en el error inicial del proyecto significaría probablemente infligir daños irreparables al magnífico ejemplar al que los coruñeses consideran ya no un vecino más de la ciudad, sino prácticamente un hijo predilecto".












