Detenido un joven por destrozar a martillazos dos coches de policía
La Policía Nacional consiguió atraparle tras una carrera por los jardines de Méndez Núñez y se resistió al arresto

El dicho latino es ‘Quis custodiet ipsos custodes?. O sea, ‘¿Quién vigilará a los vigilantes?’. Obviamente, ellos mismos. Una prueba es la detención que se practicó a primera hora de la mañana de ayer: un veinteañero que habría actuado contra los edificios y coches de la Policía Nacional que se encuentra en Méndez Núñez, y que fue atrapado in fraganti por un dispositivo policial.
Fuentes de la Policía Nacional comentaron que el sujeto llevaba días visitando la Jefatura Superior para cometer actos vandálicos: en una ocasión la había emprendido a martillazos con una furgoneta de la Unidad Adscrita (la Policía Autonómica). Después le tocó el turno a la ventanilla del DNI...
En todos los casos, las cámaras grabaron sus andanzas, pero no fue posible identificarlo. Ante esta situación, la Policía decidió montar un dispositivo de vigilancia durante la madrugada, con agentes de paisano, y esperar acontecimientos. Entonces, cuando volvió a aparecer su imagen en cámara destrozando el parabrisas de un vehículo, salieron a detenerlo.
Lo que siguió fue una persecución por los jardines de Méndez Núñez y los Cantones, a la que se unieron varios efectivos policiales situados en las cercanías. El joven corrió de un lado a otro hasta que finalmente le dieron alcance. Fuentes policiales aseguran que el individuo se resistió al arresto, que tuvo que ser reducido entre varios agentes y que uno sufrió lesiones.
El joven, que supuestamente padece problemas mentales, intentó escapar de los agentes incluso con las esposas puestas y tuvo que ser retenido hasta que acabó en el calabozo. También se le intervino una mochila en la que llevaba el martillo con el que supuestamente destrozó el coche patrulla, así como efectos personales.
Se trataría de la segunda vez en dos días en la que la Policía Nacional tiene que intervenir en un incidente con una persona trastornada, después de una falsa amenaza de bomba en el Campus de Elviña el jueves.











