
En un mundo sin la inmediatez que permite internet, los periódicos de 1975 en España tuvieron que lanzar una segunda edición especial de sus publicaciones para cubrir la muerte de Francisco Franco el 20 de noviembre, hace 50 años.
Todo empezó con el presidente del Gobierno, Arias Navarro, en una retransmisión de TVE que ya forma parte no solo de los anales de la historia del periodismo y los medios españoles, sino de la historia del país en general. "Españoles, Franco ha muerto".
A partir de ahí, la redacción de El Ideal Gallego se empezó a mover para poner en marcha planas y linotipias y componer una segunda edición especial lanzada horas después de esas 10.00 en la que Arias Navarro hizo oficial la noticia.

"Testamento de Franco a los españoles", titulaba el diario coruñés junto a una foto del jefe del Estado, en una portada en la que compartía protagonismo con el entonces príncipe Juan Carlos, anunciado como rey a partir del sábado 22 a las 12.30 horas. La primera de El Ideal Gallego se basó estrictamente en el comunicado escrito por Franco, en el que se despedía "de esta España a la que tanto quiso y tan apasionadamente sirvió", en un texto que se despedía con sus habituales "¡Arriba España!" y "¡Viva España!".
Un editorial en la página 3 resolvía "el hueco que deja Francisco Franco en la vida española", repasando su trayectoria al frente del país, a la vez que encomendaba tareas al su sucesor, el rey Juan Carlos. "Lo que hace años se pudo haber hecho con la tranquilidad propia de una sociedad estable y en prosperidad creciente, tendrá que hacerse de prisa, para recuperar el tiempo perdido, en una sociedad sacudida ya por la tensión de los radicalismos y con las dificultades económicas e internacionales que son notorias. Confiamos en los gobernantes a quienes corresponde hacer frente a la transición, y de manera especial resaltamos la trascendencia de la misión que corresponde a quien, desde la Presidencia del Gobierno, ha de estar a la altura de los momentos históricos que vivimos", expresaba aquel "O noso sentir", anticipando los momentos de cambio que se avecinaban.

El diario también profundiza en el último parte médico de Franco, con el desarrollo de la enfermedad que hora a hora fue acabando con su vida. El origen del proceso que provocó su muerte se achaca al "párkinson", aunque el diagnóstico clínico sumó más dolencias: cardiopatía isquémica con infarto agudo de miocardio anterosepial y de cara diafragmática, úlceras digestivas aguadas recidivantes con hemorragias masivas reiteradas, peritonitis bacteriana, fracaso renal agudo, tromboflebitis ileo-femoral izquierda, bronconeumonía bilateral aspirativa, choque endotológico y parada cardiaca.
La muerte se declaró, concretamente, a las 05.25 horas, tras una madrugada en la que la situación crítica fue acompañada por la llegada de diversos miembros del gobierno.
En siguientes páginas, El Ideal Gallego repasó la vida personal y política de Franco, definido como "soldado, político y estadista".
Además, se incluye una imagen con el "último saludo a los coruñeses", el mes de septiembre anterior a su muerte, desde el balcón principal del palacio municipal. "Los coruñeses que, aquella noche veraniega, se aglomeraban en la Plaza de María Pita pudieron ver, una vez más, como cada año, el saludo del general Franco una vez finalizada la cena de gala que ofrecía la Corporación Municipal. Brazo en alto, recortada su figura envejecida ya por los años, en la noche que acababa de ser iluminada por el resplandor de los tradicionales fuegos artificiales", escribía El Ideal Gallego.

El diario le daba otro toque local a la muerte de Franco con imágenes de cómo se vivió en la ciudad: desde la bandera de las oficinas a media asta hasta los cañones que lanzaron salvas junto al castillo de San Antón, pasando por las fotografías de los vecinos de la ciudad leyendo las ediciones especiales de El Ideal Gallego.
Ya al día siguiente, el 21 de noviembre de 1975, de forma más reposada, el diario volvía a recoger las reacciones a la muerte del general, y abría su portada con la imagen de Franco en el féretro con el titular "Dolor y luto nacional". Además, informaba de actos como el funeral que se celebraría en la iglesia de San Pedro de Mezonzo "por el alma de Su Excelencia el Jefe del Estado" e incluía las primeras esquelas, como la del Círculo Mercantil e Industrial de Ferrol o la Corporación Municipal de Ferrol. También se incluían anuncios de cancelaciones de eventos, fruto del luto oficial declarado, o la decisión de no cancelar la jornada de fútbol -que se jugaría el domingo- y, en consecuencia, de la Quiniela de ese fin de semana funcionaría con "toda normalidad".










