La taxista de la Navidad coruñesa se suma a la “moda” de los Tesla: “Hay que modernizarse”
“Será de alta gama, con traductor instantáneo de 160 idiomas, nevera e insonorización”, señala Any

Cada Navidad su taxi hace sonreír a los viandantes que se cruzan por su camino. Any Voinea, taxista independiente en A Coruña, decora cada diciembre su instrumento de trabajo con todo tipo de motivos navideños. Este año, no obstante, solo lo hará el día de la cabalgata, y en un nivel más comedido. El motivo: en las próximas semanas renovará su coche por un Tesla de alta gama, cuyos materiales impiden adherir decoración en el exterior.
“Voy a ser la única mujer taxista con un Tesla. Hasta ahora eran todo hombres”, comenta Any, quien recibirá su nuevo vehículo eléctrico “este mes de noviembre”. “Es de alta gama y lo voy a poner todo a mi manera. Como hay mucha gente que se sube al taxi, para que no se estropee la moqueta voy a poner fundas acolchadas de cuero. También habrá nevera e insonorización”, explica la taxista. Su coche tendrá un traductor instantáneo con 160 idiomas disponibles y la posibilidad de hablar cuatro lenguajes a la vez.
“Tengo también un sistema de seguridad conectado con la Policía, con cámaras dobles y que, si pasa algo, se ve por la cámara dónde estoy, la velocidad que llevo y todos los detalles. Todo esto, además de la mampara integrada y homologada”.
"Ya se dejó de usar la moneda"
En A Coruña hay cuatro taxistas que operan con Tesla. Pero Any será la primera mujer. “Decidí pasarme al Tesla porque la gente lo demanda. Es un coche eléctrico, por lo que si cuidas y miras por el medioambiente, al final tienes que enfocarte en esto. También en la moda y en la demanda”.
El sector, dice, “no puede quedarse obsoleto con una moda de hace treinta años. Hay que modernizarse y repercute a otros que no se modernice el taxi”. Sin ir más lejos, Any ofrece desde hace tiempo la posibilidad de pagar, además de en efectivo o con tarjeta, a través de Bizum: “Ya se dejó de usar la moneda, ni siquiera la gente mayor paga en efectivo”, añade. “Si la gente demanda un Tesla, seguro que da mejoría. La cosa es ofrecer lo que quiere el cliente para que se sienta cómodo”, sostiene.
Sesenta kilos de caramelos
La iniciativa navideña de Any volverá este año, en formato reducido. El día de la cabalgata de Reyes colocará en el techo de su taxi dos camellos, “ya que los laterales, al ser de aluminio, no permiten que se adhiera bien el imán”. Hará un recorrido paralelo a las carrozas reales, con el objetivo de que ningún niño coruñés se quede sin caramelos.
“Vendrán conmigo en el coche tres niñas disfrazadas de ‘Reinas Magas’ y repartiremos sesenta kilos de caramelos, sobre todo cuando acabe la cabalgata, para que los niños no se vayan tristes a casa si no han conseguido caramelos de los Reyes”, asegura. En el interior de su vehículo, no obstante, siempre hay caramelos para los clientes que se suben a bordo.























