El ritmo actual de la construcción no permite abaratar la vivienda en A Coruña
Los promotores advierten también de que la confusa redacción del Pepri disuade de invertir en el centro

El Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de A Coruña (Coatac) dio a conocer el lunes sus estimaciones de que la ciudad necesita, para abastecer la demanda, poner 1.125 viviendas en el mercado cada año, mientras que el número actual (según los datos del pasado año), es menos de la mitad. Esto tiene efectos inmediatos en el mercado, impulsando los precios al alza. Desde la Asociación Provincial de Promotores Inmobiliarios de A Coruña (Aproinco), su secretario general, Juan José Yáñez, advierte de que para abaratar el precio es necesario aumentar el ritmo de producción.
Piden al Gobierno local más agilidad en los trámites, aunque reconocen que se han logrado avances
Sin embargo, esto no parece posible. Por lo menos, a corto plazo. Las empresas constructoras tienen problemas para dar abasto a toda la demanda acumulada tras años de baja actividad, y la falta de personal cualificado supone uno de los principales obstáculos. Yáñez pone como un ejemplo de ritmo lento el desarrollo de Xuxán: “Ahora mismo está todavía a la mitad. No se puede predecir cuándo estará finalizado”. Este polígono, que nació como Ofimático, viró lentamente hacia un nuevo barrio residencial, y es la Xunta la que está impulsando la construcción de nuevos bloques. En este caso, el sector privado se queda rezagado, mientras que en otros polígonos, como el de San Pedro de Visma o Parque de Oza, en O Castrillón, avanza.
Miedo
“También nos gustaría construir en el centro de la ciudad, pero el problema es el Pepri”, explica Yáñez. A juicio del representante de los promotores, el Plan Especial de Protección y Reforma Interior de la Ciudad Vieja y Pescadería se presta demasiado a la interpretación, lo que lleva a frecuentes roces con los técnicos de Urbanismo. La falta de seguridad normativa echa para atrás a muchos promotores. “El dinero es lo más miedoso del mundo”, comentan desde Aproinco. Aunque hay que señalar que no solo la normativa disuade a los promotores: los edificios son de escasa altura, y muchas veces, en el caso de la rehabilitación, los pisos son pequeños y sin garaje comunitario. A pesar de todo, los altos precios han permitido movilizar muchos edificios ruinosos en San Andrés y el Orzán.
Desde Aproinco critican que Urbanismo no realiza los tramites con la celeridad que a ellos les gustaría, aunque se haya mejorado. “La media en España para liberar suelo es ocho años. En A Coruña es más”, se lamenta Yáñez.
Los vecinos de xuxán alegan problemas de movilidad
La asociación de vecinos de Xuxán presentó alegaciones a la modificación puntual del PGOM y al Plan Parcial del barrio. El Ayuntamiento pretende cambiar el uso de suelo terciario para construir más vivienda. Y, aunque los residentes aprueban esta medida, consideran que no atiende a las necesidades del barrio, sobre todo en materia de movilidad. Por ejemplo, señalan que es precisa otra salida a Alfonso Molina. También alegan mejores conexiones con el barrio vecino, Matogrande, porque, a pesar de que existe una conexión, no la consideran adecuada para el bus urbano. Sobre este punto, también se quejan de que solo existe una parada de autobús, y que cuando se amplíe Alfonso Molina, quedará fuera del barrio. Lo mismo ocurre con la pasarela peatonal frente a la gasolinera, que se va a eliminar cuando se amplíe la AC-11. También consideran que generará más problemas de aparcamiento, como ocurre en el resto de la ciudad.























