
El Ideal Gallego, como el resto de periódicos del país, y del extranjero, siguió día a día la evolución del estado de salud del dictador Francisco Franco, de cuya muerte se cumplen 50 años el 20 de noviembre de 2025.
Tanto el propio Franco como su mujer, Carmen Polo de Franco, estuvieron en A Coruña como en su área metropolitana antes de que en el mes de octubre de 1975 el estado de salud del dictador se agravase. "La esposa del jefe del Estado, en la fiesta de Meirás", titulaba el 2 de septiembre El Ideal Gallego, para hacerse eco de la visita de Carmen Polo, a las fiestas de la parroquia sadense en la que el matrimonio tenía su casa de verano en el Pazo de Meirás. "La solemne misa fue concelebrada por el arcipreste y los párrocos de Meirás y Sada. Recibieron la primera comunión numerosos niños y el templo estuvo abarrotado de fieles. Entre los asistentes se hallaban el Jefe de la Casa Civil y señora, señores Fuertes de Villavicencio; y el secretario general de la Casa Civil, señor Catoira", relataba la crónica, que incluía una imagen de la mujer de Franco acompañada bajo palio hasta su coche tras la misa.
El viernes 5 de septiembre, también en Meirás, Franco recibía a diversas "autoridades, comisiones y organismos de la región gallega", antes de su regreso a Madrid unos días después. Era la última visita que hacía a Galicia y al área coruñesa.
Esta es la cronología de cómo contó El Ideal Gallego el desarrollo de los últimos días de vida de Francisco Franco.
"Franco se recupera"
Así titulaba El Ideal Gallego la información sobre la crisis cardiaca sufrida por Franco. "En el curso de un proceso gripal, Su Excelencia el Jefe del Estado ha sufrido una crisis de insuficiencia coronaria aguada, que está evolucionando satisfactoriamente, habiendo comenzado ya su rehabilitación y parte de sus actividades habituales. A las diecinueve horas del día de hoy, Su Excelencia el Jefe del Estado recibió en su despacho al Presidente del Gobierno, con quien mantuvo una conversación de cuarenta y cinco minutos", explicaba la crónica basándose en el comunicado de los servicios del Ministerio de Información y Turismo. Se iniciaba así el declive en la salud del dictador, en medio, además de dos hechos que marcaron también el final de su régimen: la Marcha Verde del Sáhara y las últimas condenas a muerte del Franquismo.
Evolución favorable y película
"Evolución favorable de la enfermedad de Franco", rezaba El Ideal Gallego en su portada, en la que también explicaban que su mejoría le había permitido asistir "en compañía de su familia a la proyección de una película".
Recaída
"Franco sufre una recaída". El Ideal Gallego hablaba entonces de un parte médico firmado por once doctores y en el que ya se hablaba de "signos de insuficiencia cardíaca".
"Franco superó una nueva crisis"
En una jornada en la que el entonces príncipe Juan Carlos visitó durante veinte minutos al dictador en el Palacio del Pardo, El Ideal Gallego refleja que Franco sufrió un nuevo episodio "de insuficiencia coronaria". Además, se empezaban a generar los primeros comentarios sobre una posible sucesión, algo que también exponía en sus páginas el diario: "La expectación y el interés popular han sido el clima dominante del día en Madrid, en relación con la salud del Jefe del Estado y las posibles medidas en orden a una supuesta transmisión de poderes".
"Franco, en grave estado"

Así de claro era El Ideal Gallego en su portada, en la que aseguraba que pese a que el día anterior había descansado "apaciblemente", los ministros fueron convocados a una reunión en el Palacio del Pardo, mientras que monseñor Cantero Cuadrado, miembro del Consejo de Regencia se trasladaba a Madrid. "La situación clínica de S.E. el Jefe del Estad ha experimentado un lento y progresivo empeoramiento, desde el último parte facilitado. Se han acrecentado los signos de sufrimiento miocárdico, ha aparecido fiebre, ha descendido ligeramente la tensión arterial y ha aumentado la frecuencia cardiaca y respiratoria. Pese a ello, conserva un buen estado de conciencia", explicaba El Ideal Gallego basándose en el parte médico.
Pendientes del Pardo
"Todo el mundo pendiente del Pardo", titulaba en portada el periódico, para resumir las dos últimas jornadas de la enfermedad de Franco (hay que recordar, que los domingos no se trabajaba en el periódico y, por ello, no hay edición del lunes). "Persiste la situación crítica en el estado de enfermedad del Jefe del Estado", escribía El Ideal Gallego, que explicaba que había sufrido "una hemorragia gástrica" y se había acentuado la "insuficiencia cardíaco congestiva".
"Extrema gravedad"

Era el titular con el que abría El Ideal Gallego su edición, junto a una imagen de Franco y otra de unos jóvenes leyendo el periódico para informarse del estado de salud del dictador. La nueva información médica señalaba que "las previsiones eran pesimistas" tras un nuevo empeoramiento de la hemorragia intestinal, a la que sumaba una "ascitis originada por trombosis venosa mesentérica".
Misas y oraciones
Tras las noticias del empeoramiento del día anterior, El Ideal Gallego aseguraba que "dentro de una cierta mejoría, persiste la gravedad de Franco". "Se han celebrado misas y elevado oraciones por su salud en toda España", comentaba el diario, que también se hacía eco de que en las Cortes ya se preparaba "el dosel de las grandes solemnidades".
"Patética escena familiar"
En un nuevo viraje de la situación médica de Franco, entraba ya en liza el entonces príncipe Juan Carlos. "Juan Carlos asume las funciones de Jefe de Estado", abría El Ideal Gallego su edición, en la que también decía que "Franco sigue igual". En su interior, el periódico cuenta una anécdota sucedida en la habitación del enfermo, bajo el título "Patética escena familiar al colocársele el manto de la Pilarica": "Doña Carmen se encontraba a su lado. Rompiendo en lágrimas, el Caudillo pidió que vinieran sus hijos, los marqueses de Villaverde, y algunos de sus nietos. La escena que tuvo lugar a continuación ha sido calificada de patética. Según nuestras noticias, los médicos advirtieron del riesgo emocional que suponía someter al enfermo a esa escena. Su hija Carmen permaneció a su lado hasta las tres de la madrugada, hora en la que los médicos le aseguraron que había pasado el momento más crítico".
Sin novedades
Mientras el príncipe Juan Carlos se hacía cargo de la Jefatura del Estado, el estado de Franco no revelaba "ninguna novedad", titulaba El Ideal Gallego, a la vez que exponía que los médicos apuntaban a que padecía "un proceso peritoneal inflamatorio".
Lucidez
En una nueva jornada sin cambios en el parte médico, pues "el cuadro peritoneal inflamatorio no ha progresado" y Franco seguía "manteniendo la lucidez", El Ideal Gallego llevaba a su portada a la "futura reina", Sofía.
"Franco, operado a vida o muerte"

Así titulaba en portada El Ideal Gallego la evolución desfavorable del dictador. Una operación que, explicaba, duró tres horas para "combatir la brusca hemorragia gástrica". Además, el diario incluía las opiniones de varios médicos célebres de A Coruña. El doctor Hortas aseguraba que, de confirmarse la trombosis mesentérica, "lo único que cabe es un tratamiento quirúrgico"; mientras que el doctor Harguindey aseguraba que "en cualquier momento puede surgir una crisis aguda de carácter muy grave"; mientras que el doctor Mosquera apelaba a que en los partes médicos no se decía nada sobre "el tratamiento a que es sometido el ilustre enfermo".
Resistencia
"Los médicos, admirados de la resistencia de Franco", titulaba El Ideal Gallego, que también informaba de que habían aparecido "signos de tromboflebitis" en el paciente.
Diálisis
En una nueva jornada de transición en el estado de salud del dictador, El Ideal Gallego se refería a que seguía "grave", pese a que "el aumento de la urea en sangre ha aconsejado una diálisis peritoneal".
"No era peritonitis"
Era el titular de El Ideal Gallego para hacer referencia a que en una operación a Franco los doctores habían detectado su error. "Estábamos equivocados, exclamó el doctor Hidalgo tras abrir el cuerpo de Franco", escribía el diario coruñés. En páginas interiores se ampliaba la información sobre esta nueva intervención quirúrgica, recogiendo las palabras del propio dictador al ser llevado a quirófano: "Dios mío, qué duro es todo esto".
Traslado al hospital de La Paz
"Franco, operado otra vez, fue trasladado a la residencia de La Paz", contaba El Ideal Gallego sobre la nueva intervención, de cuatro horas en la que le "practicaron una resección gástrica subtotal, para hacer desaparecer la superficie del estómago donde aparecían nuevas y múltiples ulceraciones sangrantes. Después de la operación, en Generalísimo descansaba, con buenas constantes vitales, aunque con cierta insuficiencia renal".
Siete litros de sangre
Tras el fin de semana, "desapareció la hemorragia", señalaba el periódico, que también hacía referencia a que a Franco le habían transfundido 7,200 litros de sangre y se le había practicado una hemodiálisis a través de un riñón artificial.
Trastornos
"Evolución normal", declaraba El Ideal Gallego durante el postoperatorio, tras el que se "objetivaron algunos trastornos del ritmo cardíaco, que fueron fácilmente corregidos. Le fue retirado el tubo endotraqueal, por la evolución pulmonar y de su estado de consciencia".
Sentado
"Franco, sentado durante una hora", titulaba el diario sobre la evolución del dictador, que seguía en el hospital "sin modificaciones" en su estado, aunque había necesitado "fisioterapia respiratoria" para combatir "la aparición de focos de congestión y edema pulmonares". "Tenemos fundadas esperanzas de que Franco pueda salvarse", señalaba en el interior uno de sus médicos, según El Ideal Gallego, que también recogía que un "joven de 26 años ofreció uno de sus riñones para que sea trasplantado al Generalísimo".
Alarma

Un nuevo revés en el estado de salud de Franco llevaba a El Ideal Gallego a su titular del día. "Otra vez alarma". "La aparición de hemorragias hizo pensar a la opinión pública en una tercera intervención quirúrgica", explicaba el periódico, que hablaba de un "clima de nerviosismo e inquietud en torno al estado del Generalísimo", apoyándolo en la foto del presidente Arias Navarro a la salida del hospital, un rostro que "refleja la gravedad de la situación".
Entubación

"Se agotan las esperanzas", publicaba en su portada El Ideal Gallego, que ya hablaba de que la Medicina trabajaba para "aliviar el dolor de Francisco Franco, pero sin posibilidades de nuevas acciones". "Se repitió la hemorragia gástrica y fue necesaria la entubación para normalizar la función respiratoria", explicaba el periódico.
Tercera operación
"Franco, operado por tercera vez" y "Aumento de la gravedad y de la expectación", eran los titulares de El Ideal Gallego ante otro empeoramiento del estado de salud de Franco. "La increíble intervención puso fin a una serie de rumores sobre un desenlace fatal", explicaba sobre una operación que duró dos horas y que se produjo tras una recaída a las tres y media de la tarde en el que Franco presentó "un aumento de la presión venosa y distensión abdominal".
"Gravísimo"
"Clima de emoción ante La Paz", titulaba aquella edición de El Ideal Gallego, que hacía hincapié en las salidas del hospital de Carmen Polo de Franco o sobre que "una señora tuvo que ser asistida de una crisis nerviosa". En lo que se refiere al estado de salud del dictador, su estado seguía siendo "gravísimo" pese a que no se había "producido ninguna nueva incidencia".
Fin de semana sin novedades
En la jornada posterior al fin de semana tampoco se había "registrado ninguna novedad" más allá de que a Franco le habían "retirado la entubación traqueal".
Sedado
"Nueva situación crítica. Se mantiene la temperatura corporal de Franco a 33 grados centígrados". El Ideal Gallego mostraba con su titular que el estado de salud de Franco estaba llegando a sus límites vitales tras pasar por una hemorragia y trastornos del ritmo cardiaco. En el interior, el periódico ya confirmaba que la sedación del enfermo era "completa".
Franco ha muerto
"Ya es irremediable", titulaba el mismo 20 de noviembre de 1975 El Ideal Gallego. "El estado crítico de Franco sigue una evolución desfavorable. Reina el sentimiento de renunciar a la lucha contra lo imposible", explicaba el periódico, que hacía referencia a que la mujer y la hija de Franco estuvieron más tiempo del esperado con él y las palabras del doctor Iniesta Cano y de monseñor Cantero: "Lo mejor que podemos hacer es rezar por él". En clave coruñesa, el diario confirmaba que había en A Coruña quince autobuses preparados para "trasladarse inmediatamente a Madrid" en el caso de que "se produjera el fatal desenlace de la muerte del Generalísimo Franco de cara a la gran concentración nacional que entonces se realizaría en la capital de España para asistir a los solemnes funerales". El mismo día El Ideal Gallego lanzaba una segunda edición en el momento en el que Arias Navarro confirmaba la muerte de Franco. No había entonces internet, y las segundas ediciones eran el recurso de los periódicos cuando se producían noticias de calado como, en este caso, la muerte del dictador. La edición especial partía del "Testamento de Franco a los españoles", leído por Arias Navarro en TVE en aquella ya mítica intervención que comenzó con la frase "Franco ha muerto".













