Los polígonos de Monte Mero y San Pedro de Visma cubrirán la necesidad anual de vivienda en A Coruña durante siete años
Los proyectos del interior del casco urbano avanzan de forma más lenta, siguiendo complejos trámites

Aunque es posible descubrir grúas alzándose sobre los edificios en cualquier punto de la ciudad, también es cierto que es en puntos muy concretos, como Xuxán o como San Pedro de Visma, donde se desarrolla la actividad constructiva a gran escala. En realidad, entre San Pedro de Visma y Monte Mero, suman 9.000 viviendas, lo que permitiría mantener el ritmo de la demanda durante los próximos siete años.
Aunque, en los últimos años se ha hecho un gran énfasis en la rehabilitación, sobre todo en zonas como la Pescadería, donde es notorio el número de edificios en mal estado, las nuevas promociones son imprescindibles para poder dar abasto al gran número de demandantes de vivienda, sobre todo a precios más asequibles y con unos estándares de calidad tan altos como exige la normativa. Por eso es Xuxán y San Pedro de Visma y, en un futuro próximo, Monte Mero, donde se van a construir esas 1.125 viviendas anuales que estima necesarias el Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de A Coruña (Coatac) para satisfacer la demanda a nivel local.
Por ejemplo, el Plan de Interés Autonómico (PIA) de Monte Mero, incluye 4.310 viviendas, a lo que hay que añadir otras 3.600 viviendas de San Pedro de Visma. Tampoco hay que olvidar las que todavía quedan por levantar en Xuxán, para las que no hay un plazo exacto. En 1995 se planteaba levantar allí 2.500 viviendas, a lo que se sumarán otras 500 cuando se cambie el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) para mudar el uso del suelo de terciario a primario, lo que permitirá añadir 500 viviendas más.
Por supuesto, hay polígonos que se están desarrollando en el interior del casco urbano. Los más importantes son los de Parque de Oza y As Percebeiras. Este último, sin embargo, ha sido rechazado en varias ocasiones porque el BNG (cuyo apoyo es necesario) considera que el proyecto incluye edificios demasiado altos. En cambio, Parque de Oza continúa a pesar de la oposición de una parte de los vecinos de O Castrillón.
El mes pasado, el secretario de la Asociación Provincial de Promotores Inmobiliarios (Aproinco), Juan José Yáñez, aseguraba que todavía queda mucho para alcanzar los niveles anteriores a la burbuja del ladrillo. “En Galicia, en el año 2000, iniciamos 45.000 viviendas y este año no llegamos a las 3.500. Son menos de una décima parte”, apunta. Tampoco se ha alcanzado el mismo nivel de empleados, porque en 2007 eran 140.000 en toda Galicia y, a día de hoy, no son más de 80.000.

























