José Luis Fernández Trisac | “Encontrar a esos niños después es lo que hace que esto merezca la pena”
Responsable de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Neonatología en el Chuac, analiza los detalles de la profesión en el Día Mundial del Niño Prematuro

Poca gente hay en A Coruña que tenga mayor conocimiento sobre recién nacidos que José Luis Fernández Trisac (Santa María del Páramo, León, 1969). Coincidiendo con el Día Mundial del Niño Prematuro, el responsable de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Neonatología en el Chuac cuenta cómo es el día a día en la unidad del Materno Infantil y desvela el secreto de por qué después de 30 años ejerciendo, todavía mantiene la motivación del primer día.
¿Cómo es el día a día en la unidad de Neonatología del Chuac?
La verdad es que la unidad es como una isla dentro del propio hospital. Somos los únicos que no solo nos dedicamos a la atención de recién nacidos desde el nacimiento hasta los primeros 28 días de vida, en nuestro caso los prematuros pueden estar aquí hasta los dos o tres meses. Procuramos que el ambiente sea tranquilo. Cuanto menos moleste, mejor va a evolucionar el bebé. Normalmente estas zonas suelen ser tranquilas, aunque tenemos mucha actividad.
¿Cuántos prematuros se atienden al año en el Materno?
En un hospital como el nuestro se atienden unos 200 o 250 prematuros al año más o menos.
La supervivencia es muy alta.
Así es. A día de hoy la supervivencia es muy alta. Incluso en prematuros extremos. Es verdad que la supervivencia cada vez es mayor y tenemos que seguir luchando para prevenir secuelas y problemas en la parte más extrema de la viabilidad. Diría que a día de hoy supera ampliamente el 90%.
Durante la estancia puede haber muchas dificultades.
La verdad es que sí. Cuanto menor es el periodo de gestación, más posibilidades hay de que surjan complicaciones. Hay que tener en cuenta que les quedan muchas semanas para madurar. No solo son bebés en miniatura que tienen que ganar peso, también tienen que madurar. Para nosotros son como pequeños héroes.
¿Recuerda el bebé más prematuro que salió adelante?
Hemos tenido niños de menos de 24 semanas. Y, si hablamos de peso, tuvimos recién nacidos por debajo de los 500 gramos.
¿Qué es lo primordial a la hora de informar a los padres?
Nosotros, en la medida de lo posible, cuando vemos algún tipo de amenaza antes del parto ya tenemos una entrevista prenatal con los futuros padres ante la posibilidad de que eso se produzca. Aunque nosotros podemos hablarles de estadísticas y posibilidades, cada uno es único, y su comportamiento es lo único que va a determinar una cosa u otra. Incluso en casos de gemelos o trillizos, pueden tener un comportamiento distinto y no evolucionar de igual manera.
También es importante el vocabulario que se utiliza.
Hay que hablarles a las familias con términos accesibles y con un lenguaje adaptado a lo que ellos puedan entender. Yo siempre les digo a los residentes que tienen que preguntarles a las familias a qué se dedican. No es lo mismo hablar con otro médico o con veterinarios que con un profesor, por ejemplo.
¿Es difícil cambiar de chip cuando llega a casa?
Son muchos años dedicándome a esto. Algunos días te marchas preocupado por saber cómo evolucionará algún bebé. Son tantos años que te acabas encontrando a esos niños por la calle años más tarde. Diría que poder encontrar a esos niños después es lo que hace que esto merezca la pena.
“Hemos tenido niños de menos de 24 semanas. Y, si hablamos de peso, hemos tenido recién nacidos por debajo de los 500 gramos”
¿Qué aspectos son los que más han cambiado desde su llegada?
Yo llevo treinta años dedicándome a esto. Cada vez somos menos invasivos. Antes, por ejemplo, teníamos incubadoras descubiertas, y, las familias, prácticamente no intervenían. Nos hemos dado cuenta que de una parte importante es que las familias participen en los cuidados. Cuidamos mucho el ruido y la luz e intentamos hacer las menores manipulaciones posibles en el recién nacido.
También que la planta esté abierta a los padres.
Eso es. La planta ahora es una unidad abierta a las familias las 24 horas. Hemos implementado la posibilidad de hospitalizar a la familias con los hijos antes de que se vayan para casa de alta. Tenemos una especie de mini apartamento dentro de la propia unidad con toda la atención prestada. Esto hace que no sea como lanzarles al vacío, por así decirlo. Hacen una prueba antes de irse. Todas las unidades neonatales han cambiado mucho e intentamos trabajar en sintonía. Lógicamente cuantos más recién nacidos se atiendan, más posibilidades hay de mejorar en la atención. Los niños deberían nacer en los centros donde más atención se les pueda dar.

























