Estas son las zonas de A Coruña en las que se pueden usar drones: el aeropuerto y un helipuerto, principales obstáculos
Casi toda la comarca cuenta con restricciones, especialmente la ciudad, Culleredo, Cambre y Oleiros

El sector de los drones en España ha crecido a un ritmo muy alto durante los últimos años. La popularización de estos aparatos se debe a la evolución tecnológica que los ha vuelto más pequeños, asequibles y fáciles de usar. Permiten su uso recreativo y profesional en sectores como la fotografía, la agricultura, la inspección de infraestructuras y la seguridad.
Su uso ha obligado a la Administración pública a establecer normas y zonas con restricciones para poder usarlos. La ciudad de A Coruña y su área metropolitana no escapan a estas limitaciones, ya que la presencia del aeropuerto de Alvedro y un helipuerto provocan amplias zonas vetadas a los drones.
La normativa vigente, en vigor desde 2024, designa a la entidad pública Enaire como “responsable de la puesta a disposición, en un formato digital, de la información sobre las zonas geográficas de utilización civil de sistemas de aeronaves no tripuladas identificadas en territorio y espacio aéreo de soberanía española”, según recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE). Esto significa que los mapas que publica, disponibles en la web drones.enaire.es, no son solo una recomendación, sino la fuente oficial de consulta obligatoria antes de cada vuelo.
Prohibiciones
La cartografía con las restricciones de vuelo en Galicia incluye limitaciones que afectan a buena parte del corredor comprendido entre Ferrol, A Coruña y Santiago de Compostela. El documento establece varias zonas en diferentes colores que indican niveles distintos de control y prohibición para aeronaves.
Entre las áreas más destacadas figura la franja que abarca el entorno de A Coruña, Sada y Betanzos. La zona delimitada por la avenida de Salgado Torres y Feáns, en el municipio coruñés; Peiro, en Culleredo; Carral, Cambre y Oleiros está vetada a los drones debido a la presencia del helipuerto del Hospital de A Coruña (Chuac) y el aeródromo de Alvedro.

Las áreas que limitan con esta zona roja también presentan importantes limitaciones, ya que es necesario obtener permiso de las autoridades aéreas. Mientras que el resto del área coruñesa sí está abierta a la presencia de drones, siempre y cuando los vuelos tengan una altura máxima de 60 metros sobre el suelo. Esto es así en lugares como la costa de Arteixo, Abegondo, Betanzos y unas pequeñas partes de Oleiros y Sada. Cabe recordar que no se pueden utilizar estos aparatos en zonas urbanas.
Resto de la provincia
Si se quiere realizar el vuelo de un dron con más libertad, con un límite de altura de 120 metros, hay que alejarse hacia el oeste, en dirección a la comarca de Bergantiños, o al este, hacia la parte más alejada del litoral coruñés.
En el sur de la provincia, los términos de Ordes, Oroso y la capital gallega, Santiago de Compostela, también están incluidos dentro de áreas controladas por la presencia del aeropuerto de Lavacolla.
Mientras al norte, los municipios de Ferrol y toda su comarca figuran con una restricción total de vuelo, debido a la presencia de bases militares.
El número de vuelos de drones no ha parado de crecer y sigue en pleno auge. La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) registró en 2024 un total de 119.712 operadores de sistemas de aeronaves no tripuladas en España, un incremento del 27% con respecto al año anterior. En 2024, se contabilizaron 25.679 nuevos operadores en la Agencia, reflejando, un año más, el crecimiento y desarrollo de la industria nacional de drones.
























