Amancio Prada | "Yo leía a Rosalía y es como si me estuviera dictando, poniendo palabras a mi sentimiento"
El músico de Dehesas recala el domingo en el teatro al que da nombre la poetisa para conmemorar los 50 años del disco que le dedicó

Habiendo nacido en el “pórtico natural de Galicia”, como él denomina a su Bierzo natal, la relación de Amancio Prada con el gallego o con creadoras como Rosalía de Castro parecía predestinada. Hace 50 años publicaba un disco cantando precisamente a la poetisa gallega, ‘Rosalía de Castro’, y ahora, medio siglo después, sigue homenajeando esa creación con conciertos como el que ofrecerá este domingo en el, para fortalecer aún más la conexión, teatro Rosalía de Castro de A Coruña (19.00 horas).
Y como se trata de una ocasión especial, el público ha respondido como tal, agotando el papel con antelación para recibir a Prada con el teatro lleno. “Amancio Prada non só revive a poesía de Rosalía, senón que ilumina a nosa memoria colectiva e emociona a novas xeracións”, aseguraba hace unos días el edil de Cultura, Gonzalo Castro, para presentar esta cita especial que se vivirá el domingo sobre las tablas del teatro.
¿Qué podrán vivir en esta ocasión todos aquellos que vayan este próximo domingo a escucharle cantar a Rosalía de Castro de nuevo?
Pues es un recital monográfico, para celebrar el 50 aniversario de la edición de ese disco en 1975 (‘Rosalía de Castro’). Y junto a las canciones de aquel disco también añadiré otras que compuse posteriormente. Lo que trato es de abrir el amplio y variado abanico de la Rosalía que he cantado. Creo que se va a sorprender el público al encontrar o escuchar reunidas todas esas canciones que, por otra parte, he labrado primorosamente, parsimoniosamente, durante estos últimos meses, porque una canción no se acaba de hacer nunca y siempre se puede mejorar.
Celebra este 50 aniversario de ese disco, pero descubrió a Rosalía con 16 o 17 años. ¿Recuerda aquel primer contacto?
Sí, lo recuerdo. Fue en un libro de la colección Austral, yo estaba recién llegado a Valladolid, había ido estudiar Dirección de Empresas Agrarias, también me matriculé en el conservatorio. Y allí, por primera vez, sentí la morriña, la nostalgia de la tierra, de un paisaje tan distinto al de Castilla como es el de mi Bierzo natal, pórtico natural de Galicia. Y a través de Rosalía me sentía expresado, yo leía a Rosalía y es como si ella me estuviera dictando, poniendo palabras a mi sentimiento. Me emocionó, me conmovió, hasta el punto de ir leyendo, primero, después aprendiendo de memoria a base de lecturas y recitados, luego, recitando, adquirí una entonación y esa entonación, casi sin darme cuenta, se convertía en canción, de tal modo que puedo decir que las primeras canciones que hice de Rosalía nacieron por generación espontánea, como suele decirse.
Comentaba hace poco, en la visita para presentar este concierto, que no hay día que no le cante a Rosalía.
Sí, porque va conmigo siempre. Es que yo creo que es la poeta que más llevo en mis entrañas, como diría San Juan de la Cruz, porque el paisaje, el viento, el río que pasa, y también el entorno humano, está muy presente en la poesía de Rosalía. Siempre hay algún recuerdo, algún motivo, alguna imagen que me recuerda a alguna canción o que, sin saber por qué, aflora. Y como no hago otra cosa que estudiar, y cantar, y estudiar, y cantar... fundamentalmente (sonríe), me agrada cantar una y otra vez, revivir esas canciones, a sabiendas de que uno no se baña dos veces en la misma canción.
Va conmigo siempre. Yo creo que es la poeta que más llevo en mis entrañas, como diría San Juan de la Cruz
Siendo del Bierzo, como decía, ese pórtico natural de Galicia, y con lo que le ha marcado esta tierra a lo largo de su vida, personal y profesional, ¿qué significa Galicia para usted?
Pues esta tierra la siento que es tan tierra como la del Bierzo donde nací, no veo francamente diferencia. El río Sil va a abrazar al Miño, que va a dar a la mar a donde vamos todos. Y tal vez por el cauce de sus ríos llegan también los airiños aires de Galicia, o sobrevolando los puertos. Pero la cultura, a fala, todo lo que durante mi infancia se refería al mundo de la labranza, al mundo rural, se expresaba más en gallego que en castellano, de tal forma que ni nos dábamos cuenta cuando hablábamos en gallego o en castellano, esa inocencia me parece una gracia gratuita, como son todas las gracias, tal vez por haber nacido en ese pórtico, en ese paraje que está, no separando, sino uniendo, abrazando a Asturias, a Galicia, a León... celebro esa condición fronteriza de mi tierra.
Al repasar una obra que creó hace medio siglo, ¿le ha servido también para reflexionar acerca de lo que ha conseguido a lo largo de su extensa trayectoria profesional?
No es una reflexión que yo me haga qué es lo que he conseguido. Más bien, mis reflexiones están en qué me queda por hacer y qué tengo ganas de hacer. Me agrada y también es digno de celebración que la poesía de Rosalía sigue tan vigente hoy como cuando la compuse, hace 50 años, y cuando ella la escribió, hace bastante más de 100 años.
Esta tierra la siento tan cerca como donde nací. El Sil va a abrazar al Miño, que va a dar a la mar a donde vamos todos
Y, precisamente, ¿qué diría que le queda por hacer?
Uy, tengo muchas canciones compuestas y que algún día he de reunir, tal vez en un disco muy heterogéneo. Porque esta manía mía de darle un contenido monográfico a los discos, que casi todos tienen esa condición, véase el de Cunqueiro, Juan Carlos Mestre, Manrique, San Juan de la Cruz, la lírica de los primeros trovadores galego-portugueses... son muy pocos los discos variados. Tampoco trazo el camino, se hace camino al andar, y también se hace camino al cantar.
























