
'Más churros, menos drama'. Este es el lema que desde Don Churro proponen a sus clientes en redes. Y es que, en una ciudad donde El Timón y Bonilla a la Vista se disputan 'la gloria', tocaba marcar la diferencia de alguna manera si querían abrir una churrería. Y así lo hicieron.
Si la palabra 'topping' se hizo hueco en la jerga coruñesa hace unos años debido a los 'yogurlados' (y los dilemas de elegir qué ponerle), ahora este local situado en Ramón y Cajal lo emplea para 'mojar sus churros'.
Almendra crocante, pistacho, Chips Ahoy, Oreo, Lotus o Lacasitos son algunos de los sabores que ofrece Don Churro para endulzar su delicioso manjar hecho con harina, agua y sal. Y como ellos mismos dicen: mucho amor.
Todo ello acompañado de un buen chocolate caliente, con diferentes tamaños según las ganas que tenga el cliente en ese momento.
Además, también ofrecen una variedad: el Chu-Roll, un rollito de Churro con nata montada casera, dulce de leche y cacao en polvo digno de los 'más larpeiros'.






















