A Coruña tendrá 2.000 nuevos árboles en 2026
El próximo mes se plantarán 159 en Os Mallos, Juan Flórez, Zalaeta y O Ventorrillo

Cuando A Coruña pierde un árbol, otros dos ejemplares ocupan su lugar. La intención es, incluso, que lleguen a ser tres. Con esta premisa, el Ayuntamiento de A Coruña plantará 2.000 nuevos árboles en 2026.
Unos 800 estarán ubicados en Visma, dentro del desarrollo urbanístico del barrio. Otros 1.000 estarán repartidos por toda la ciudad, y los 200 restantes pertenecen al contrato de mantenimiento de zonas verdes. Pero a estos 2.000 ejemplares, que se incluirán dentro de la próxima licitación de un plan director de arbolado, se suman otros 159 que se podrán ver por las calles de la ciudad antes de que acabe este 2025. Se repartirán por los barrios: Zalaeta, Juan Flórez, Ángel Senra, avenida de Os Mallos, calles Páramo y Entrepeñas y Monasterio de Caaveiro.
La concejala de Movilidad, Noemí Díaz, aseguró este jueves que se destinarán 70.000 euros para esta actuación, enmarcada dentro del contrato de suministro y plantación de árboles que salió ayer a licitación. “O compromiso ten que convertirse en feitos, por iso as obras de urbanización sempre levan prantacións de arbolado”. Díaz destacó, además, que actuaciones en desarrollo como la del parque del Observatorio permitirán la plantación de nuevas árboles en el futuro.
Como paso previo, estos días se está trabajando en las superficies liberadas en el parque para plantar el nuevo césped y adecentar las parcelas. “A plantación de novas árbores é fundamental por moitos motivos. O primeiro, porque A Coruña está en expansión en termos urbanísticos e a creación de novas áreas verdes debe ir en paralelo ao desenvolvemento dos novos barrios, como Visma e Xuxán. Mais tamén porque hai exemplares xa lonxevos, danados ou afectados por enfermidades, unha realidade que non se dá soamente aquí, senón no conxunto do continente”. Es el caso, por ejemplo, del temido picudo rojo o de la grafiosis. Todo ello unido a una herencia ‘envenenada’ de especies plantadas en la ciudad hace décadas y que no son las idóneas para un caso urbano.
En este sentido, es necesario apuntar que, pese a la alarma que genera en la sociedad la tala de árboles, esta medida se lleva a cabo para garantizar la seguridad peatonal. Así, “no caso das árbores que van chegando ao final seu ciclo vital, é fundamental que haxa unha reposición”. El Gobierno local lleva a cabo, de forma anual, un control “exhaustivo” del arbolado.























