La gran ola que se tragó A Coruña hace 340 años
Un 12 de noviembre de 1685, se unieron las aguas del Orzán y del puerto, anegando el istmo de la ciudad

Desde hace 30 años, con la llegada del otoño, asimilamos el levantamiento de una duna en la playa de Riazor para proteger el Paseo Marítimo, sobre todo durante los temporales. No es que una de estas olas vaya a arrasar la ciudad, aunque la balaustrada del Paseo si cedió en su momento, pero ayuda a mitigar las molestias de la entrada de agua y arena.
Aunque sí que hubo una ocasión en la que el agua 'arrasó' la ciudad. O por lo menos se la comió. No era la primera vez que un gran fenómeno meteorológico asolaba la ciudad, pero el 12 de noviembre de 1685, hace hoy 340 años, el istmo de la ciudad se anegó y las aguas del puerto y las del Orzán fueron una.
Lo recogía el secretario del Ayuntamiento, Juan de Ortega, en el libro de Acuerdos de aquel 1685, cuando escribía que la mar del Orzán se había alborotado de tal manera que "llegó por diferentes partes".
Las casas se inundaron y el agua aprovechó su inercia para recorrer calles como la de Santa Catalina o Rúa Nueva para unir los dos lados del istmo, convirtiendo el mar del Orzán y las aguas del puerto en un solo ente.
El cómic 'Historia de la ciudad de La Coruña' recreaba esta escena, aunque mal datada, ya que la situaba en el 10 de noviembre de 1684. En esa obra se recreaba el paso del agua por las dos vías mentadas y cómo los coruñeses, además de resguardarse, veían pescados que se convertían en transeúntes por un día de las calles coruñesas.

























