Pili Neira | “Estoy muy orgullosa de Os Mallos: es un barrio muy solidario y, cuando hay una necesidad, se vuelca”
Ha tocado varios palos, desde la escuela infantil hasta la política en María Pita, pero su pasión siempre ha sido el deporte y habla con entusiasmo del proyecto que desarrolla en la cárcel de Teixeiro

Desde su más tierna infancia, Pilar Neira (A Coruña, 1963) recuerda tener un balón en la mano. En aquella época, eso era poco habitual en una chica: “Yo jugaba, hacía deporte y me llamaban Manolito –recuerda– A mi madre le decían siempre: ‘Tu hija te salió cambiada’”. Si volviese atrás, estudiaría INEF pero asegura que no se arrepiente de haber pasado más de media vida en un colegio de Educación Infantil en donde ha visto crecer a varias generaciones de su barrio, Os Mallos. Ahora, ya a punto de ser jubilada, dedica gran parte de sus energías a uno de los proyectos que más le ha aportado: el equipo que entrena en la cárcel de Teixeiro.
¿Cuál es el primer recuerdo que tiene de A Coruña?
Recuerdo jugar al fútbol, entonces jugábamos en la calle.
¿En qué calle era eso?
En Río Ézaro, donde vivíamos, en Os Mallos.
¿Siempre ha vivido en la zona de Os Mallos?
No siempre. Yo vivía en la casa de mis abuelos, en esas casas bajas, y a mi padre le dieron un piso en Cuatro Caminos –era trabajador del puerto– y viví allí siete años hasta que después yo ya me independicé y volví justo para Os Mallos. Y, donde estaba la casa de mis abuelos, estaba la escuela infantil donde trabajé durante 45 años.
Vamos, que está a tope con Os Mallos.
Sí, pero sobre todo hace cinco años, antes no me preocupaba tanto. Pero me gusta y estoy muy orgullosa de vivir en el barrio.
¿Por qué le gusta tanto?
Porque nos conocemos todos y es un barrio muy solidario. Cuando hay alguna necesidad, el barrio se vuelca; estoy muy orgullosa de mi barrio. Cuando hay algún tema solidario, ves la forma en que se vuelcan todos los vecinos, con el cariño en que lo hacen y yo estoy encantada.
¿A dónde fue al colegio?
Yo empecé, desde preescolar, en la Caja de Ahorros, que luego fue el Instituto Social de la Mujer. Hubo una etapa en la que, los que estábamos de pequeños, nos mandaron dos años a Concepción Arenal.
¿Qué tal estudiante era?
Yo era muy mala, mala estudiante y muy trasto también. Y me ataba la profesora a la silla, con el cinturón del mandilón. Mis hermanas siempre me recordaban con vergüenza que una vez me fui al patio con la silla arrastrando detrás. Yo estaba castigada cada dos por tres, siempre fui un trasto. También tengo otro recuerdo: en Reyes siempre me venía la muñeca.
Y pedía...
Yo siempre pedía un balón y lo de la muñeca lo llevaba fatal. A mi madre le decían: “Tu hija salió cambiada”. Yo, en aquella época, no lo pensaba porque mis padres siempre me apoyaron y, a lo mejor no lo sabía apreciar, pero nunca vi que a mi madre le importase. Eso lo piensas ahora y dices: “Qué barbaridad”.
Siempre ha hecho deporte y, sobre todo, jugar al fútbol.
Yo jugaba siempre en la calle al fútbol. Cuando tenía doce años y me llamaron del Karbo para decirme que había un equipo femenino, porque no lo sabía, fui la mujer más feliz del mundo. Ir a jugar al fútbol y encima con mujeres, era la leche eso.
¿Los niños la dejaban jugar con ellos al fútbol?
¿En la calle? Yo creo que yo era la jefa (risas).
¿Qué quería ser de mayor?
Yo quería ser policía. Pero luego hice un curso de secretariado y, al final, acabé haciendo Educación Infantil.
¿Y cómo llega ahí?
Porque mi hermana abrió una escuela infantil. Hice el ciclo y estoy encantada, fueron 43 años con unos recuerdos maravillosos porque vas por el barrio, les ves por la calle: a los padres, a los hijos, que también fueron alumnos... incluso algún nieto.
Pero, sin embargo, nunca dejó el fútbol de lado.
El fútbol y el balonmano, yo practiqué los dos. Jugué al fútbol en el Karbo hasta que no podía compaginar los dos deportes, entonces se creó un equipo, el Maravillas, que podía compatibilizar mejor. Decidí marcharme y poder jugar al balonmano. Estaban en liga nacional y, de hecho, estando en el Maravillas voy a la selección y todo.
¿Qué le ha dado el fútbol?
No solo el fútbol, el deporte en general: muchísima satisfacción y muchísimas y buenísimas amistades. Mis mejores amigas vienen del balonmano.
Hábleme también de ese proyecto que desarrolla en la cárcel de Teixeiro...
Es lo mejor que he hecho en mi vida. Son ocho temporadas, es decir, nueve años (paré cuando el covid). La gente no lo puede entender pero soy feliz. Juego sin exigencias deportivas, soy súper respetada, tanto por parte de funcionarios como de los internos, y ves todo lo que le supone a la gente. Yo no voy a juzgar nunca lo que lo que ellos hicieron pero a mí me ofrecen un trato exquisito.
Y, como debía de sobrarle tiempo, también se dedicó a la política...
Yo estaba muy próxima al BNG pero me llamó Mar Barcón y fui en las listas. Te puedo decir que fue una etapa bonita, pero que me supuso muchos enemigos; sabiendo lo que sé ahora mismo, si pudiera volver atrás, no repetiría. Y, sobre todo, con esa gente que estuve, me creo muchos enemigos.
Alguna parte buena tendría...
Pues lo poco que pude hacer por el deporte coruñés. Yo es que no soy política, soy una persona vinculada al deporte y me hacía una ilusión tremenda poder dirigir el deporte coruñés. Tenía unas ideas y, desde la oposición, lo poco que hice me dejó muy satisfecha.
¿De qué presume de A Coruña?
De que somos una ciudad muy abierta, acogedora y preciosa. Yo veo que en otras ciudades preguntas algo y no te hacen caso. Y del Paseo Marítimo, a mí que me gusta caminar, es un lujo.
Si tuviera una máquina del tiempo, ¿a qué época le gustaría ir?
Me gustaría volver a mi época de niña y hacer cosas que no hice.
Como por ejemplo...
Pues... en vez de hacer Educación Infantil hubiese hecho INEF. Me hubiera entantado.Y era hasta fácil entrar, con un curso en la Marina Española. Trabajar con los niños me encantó y estoy feliz con todo lo que hice, pero me hubiera enfocado más hacia el deporte. Yo creo que, si pudiera volver atrás, tendría un poco más de cabeza, estudiaría un poco más y quizás me centraría en la carrera de INEF.
Preguntas cascarilleiras
¿Churros de Bonilla o del Timón?
De Bonilla. A mí me permite el director, al acabar la temporada, hacer una pequeña fiesta y llevarles chocolate y churros y la última vez se los llevé de Bonilla y también les gustaron. Y allí algunos no conocían los churros.
¿Jardines de Méndez Núñez o monte de San Pedro?
Jardines de Méndez Núñez. Iba allí con mis padres y recuerdo montar en los caballitos, que tenía que compartir con mi hermana. Una vuelta pedaleaba mi hermana y a la vuelta, pedaleaba yo.
¿Calle de la Estrella o calle de la Barrera?
Yo, con mis padres, éramos más de ir a Troncoso. Y, cuando empecé a salir por mi cuenta, ya íbamos a la Estrella.
¿Bebe agua de Emalcsa o embotellada?
Yo bebo agua con gas, pero si tengo que beber agua, bebo de la del grifo, no tengo ningún problema.
¿Playa de Riazor o playa del Orzán?
Playa de Riazor, siempre me gustó más. Cuando tuve a mi hija pequeña siempre iba a la zona de las Esclavas. Y aún es hoy el día que, cuando puedo, bajo andando. Además, soy una adicta al sol así que me puedes ver en la playa cada dos por tres.
¿Se mueve a pie por la ciudad o va motorizada?
Voy a pie y, como la vuelta es cuesta arriba, suelo usar el bus. Cojo el 11. Además, estoy peleando con el Ayuntamiento para que no lo saquen del barrio.
¿Prefiere una verbena o un concierto?
Un concierto. Tengo que asumir que yo nunca fui de verbenas. Ahora, desde que estoy en la asociación de Os Mallos, desde que organizo las fiestas, estoy en ellas. Pero yo soy más partidaria de estar en un concierto, con calma y escuchar la música sentada.
Alguno que le haya gustado especialmente...
El de Bonnie Tyler en María Pita, porque de pequeña escuchaba su música. Y, la se va a reír, pero a mí me encanta Mocedades y tuve la suerte de poder hacerme una foto con ellos. Cuando jugaba al balonmano, me acuerdo de que íbamos, no sé, a Sevilla y poníamos aquel casete, que había que rebobinar con un boli... Me hizo una ilusión tremenda poder hacerme una foto con ellos, aunque no estaba Amaya, que me encantaría porque para mí es una de mis ídolos.
¿Es de helados tradicionales como los de la Colón o de sabores más modernos?
Ahora soy diabética y no puedo, pero antes descubrí los de Bico de Xeado, sobre todo el de dulce de leche. Y, de pequeña, cuando iba con mis padres, lo tomaba de chocolate y limón.
¿Carnaval o San Juan?
Antroido. Lo disfruto muchísimo, me encanta bajar a la calle de la Torre. Te arriesgas a que te vacilen por la calle pero es un día que me encanta.
¿Dice más chorbo o neno?
Yo lo de chorbo no lo uso. Y eso que se usa en Teixeiro. Pero yo soy más de peque.





















