
Uno de los mayores problemas de convivencia es, sin duda, la okupación. La aparición de varios individuos en riesgo de exclusión social o directamente marginal causa toda clase de molestias en el vecindario, sobre todo porque estos individuos suelen generar gritos, problema y suciedad, cuando no tráfico de drogas. El último intento de okupación ha tenido lugar en el número 36 de la avenida de Arteixo, y ahora la Policía Local mantiene la vigilancia sobre este lugar.
Fuentes municipales señalan que no siempre se adopta esta medida después de un intento. A veces únicamente se hace al percibirse peligro. En todo caso, ahora las patrullas de la Policía Local que circulan por la avenida de Arteixo comprueban siempre al pasar que el llamativo precinto rojo permanece intacto. De no ser así, se trataría de una señal evidente de allanamiento y podrían expulsar al intruso antes de que se instalara.
Desde hace años
La Policía Local lleva haciendo esto desde hace años, cuando la okupación comenzó a volverse preocupante con casos en Monte Alto u Os Mallos en los que las casas vacías se convirtieron en puntos de narcotráfico y los vecinos llegaron a organizar protestas y manifestaciones para que las autoridades adoptaran medidas. En el último año, la situación parece haberse tranquilizado, y el fenómeno de la okupación parece no ser ya tan apremiante.
Hay que señalar que el 36 de la avenida de Arteixo fue el escenario de un grave incendio en noviembre de 2023. El fuego se había iniciado en la habitación de una inquilina y la propietaria expresó su convicción de que el origen de las llamas podía encontrarse en unas velas. “Las tenía en un armario abierto. Yo le dije ayer que era peligroso. Tenía todas sus pertenencias en la habitación, lo ha perdido todo”, comentaba.
En todo caso, los daños fueron considerables, y arruinaron como mínimo la mayor parte del primer piso de la vivienda. Es muy posible que, desde entonces, haya permanecido deshabitada, lo cual explicaría por qué se ha convertido en un posible blanco para la okupación. En todo caso, la zona siempre ha sido uno de los puntos calientes de ese fenómeno, con varios sucesos protagonizados por okupas en el cruce con la ronda de Nelle. Normalmente, peleas y narcotráfico a pequeña escala.




















