El frío devuelve las colas a los puestos de castañas de A Coruña
Con el descenso de las temperaturas, los coruñeses recuperan el placer del cucurucho caliente

Ahora sí, el otoño se nota. Con el frío instalado en la ciudad, los coruñeses vuelven a mirar con buenos ojos un buen cucurucho de castañas recién hechas. En la tarde-noche de este sábado ya se pudieron ver colas en varios puestos de castañas del centro, una imagen que confirma el regreso de una de las tradiciones más queridas del otoño herculino.
El mes pasado, el calor retrasaba el arranque habitual de la temporada. Las máximas de más de 20 grados mantenían a muchos vecinos aún en manga corta y sin ganas de buscar el calor del brasero. Sin embargo, el descenso de las temperaturas de los últimos días ha cambiado el panorama: el humo y el aroma de las castañas vuelven a mezclarse con el aire frío del atardecer.

El sonido del papel al abrir un cucurucho y el gesto de calentarse las manos con él vuelven a ser parte de las frías tardes coruñesas. La temporada de castañas, que se alargará hasta después de Navidad, arranca así con buenas sensaciones tras un inicio titubeante.























