Los más de 400 ojos que controlan y gestionan la circulación en A Coruña
La ciudad cuenta con 420 cámaras que se encargan de sancionar las infracciones de los conductores; algunas pasan desapercibidas, y otras ya surtieron el efecto buscado

La gestión del tráfico no solo depende de los agentes. A Coruña cuenta con más de 400 ojos que captan todo lo que ocurre en las calles. Un total de 420 cámaras destinadas al control y gestión de la circulación. Algunas están ubicadas en puntos estratégicos; otras destacan por su discreción, pasando desapercibidas para los infractores. Y todas ellas están en funcionamiento para hacer cumplir el buen uso de los espacios públicos y la seguridad de los ciudadanos.
Los puntos de medida de tráfico están divididos por zonas y por diferentes modalidades. De los 420, 129 son cámaras de tipo domo. Estas, presentes en el Paseo Marítimo o en el cruce de la ronda de Outeiro con la avenida de Arteixo, entre otros muchos puntos, se caracterizan por tener forma de cúpula. La vigilancia que ofrece es discreta debido a su diseño y es, además, resistente al vandalismo y a las condiciones medioambientales. Su formato redondeado dificulta saber hacia dónde apunta la lente.
Las cámaras fijas son las mayoritarias, 135. Estas se colocan en postes o cabinas laterales con el fin de controlar la velocidad o captar infracciones, como saltarse un semáforo en rojo, por ejemplo. Las menos numerosas en la ciudad son las cámaras de vía prioritaria (VPV): 30.
Guerra contra la doble fila
El sistema VPV había sido instalado por el Gobierno de Carlos Negreira, como parte de la iniciativa Smart City, financiada con fondos europeos. Nunca se llegó a poner en marcha, aunque sí se activaron para evitar tener que devolver los fondos a Bruselas.
Fue Inés Rey la que decidió activarlas para plantar cara a la doble fila. Están en calles tan importantes como Médico Rodríguez o avenida de Oza. Si el sensor detecta que el vehículo se ha detenido más de unos minutos, lo registra, pero es un policía local el encargado de aprobar la sanción. Estas tuvieron efecto desde que se implantaron: la doble fila casi ha desaparecido entre el Ensanche y La Marina.
Las cámaras en zonas de carga y descarga, como la Sinfónica de Galicia, suman 32, mientras que las de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), son 59. Estas últimas tienen como objetivo reducir el tráfico en el centro de la ciudad. Están instaladas en el área de la Ciudad Vieja y La Marina, esta última, sin ir más lejos, es el ‘punto negro’ de A Coruña, con más de 10.000 sanciones en solo un año. Es decir, 28 multas de forma diaria. Al ámbito ZBE solo pueden acceder residentes, transporte público, emergencias, carga y descarga o usuarios de aparcamientos. Por último, las cámaras de Zona Peatonal Regulada, o ZPR, que son 35. Están en la Ciudad Vieja, Santa Catalina y algunas zonas de Pescadería.





















