Labañou y San Roque palian el frío con chocolate y castañas en la fiesta del otoño gallego
El patio cubierto del CEIP de Prácticas se convirtió en todo un anfitrión improvisado debido al mal tiempo

Ni la lluvia pudo evitar que los barrios de Labañou y San Roque disfrutasen, como es debido, de la fiesta tradicional del otoño gallego por excelencia: el magosto. Así, desde las 17.00 horas de este viernes, centenares de familias se citaron en el patio cubierto del CEIP de Prácticas para disfrutar de todo un parque de atracciones sobre todo un rito comunitario en la cultura gallega.
Durante la jornada otoñal, las castañas y el chocolate fueron el mejor aliado de todos los vecinos que buscaban escapar del frío de noviembre. El evento comenzó con el tradicional taller de calabazas, donde los más pequeños fueron los protagonistas con la intención de lucir su calabaza más original. Más tarde llegó la hora de comer. Y menos mal, “que andaba la gente muy nerviosa con el tema de las castañas”, dijo Pablo Leira, portavoz de la asociación vecinal.
Unos 150 kilos
En total, se pudieron degustar unos 150 kilos de castañas –veinte kilos más que el año pasado– y, en el caso de los más pequeños, también de chocolate caliente. Aunque eso sí, no sin antes pasar por una cola kilométrica que rodeaba incluso el patio cubierto del colegio coruñés.
La jornada, si tuvo una pega, fue, sin duda, el tiempo. Y es que, aunque la lluvia amainó al comienzo del evento, la inestabilidad provocó un cambio de ubicación final. “O evento tivo moi boa acollida, pero seguro que habería moita máis xente se fora na plaza”, expuso Leira
Las familias de los barrios de Labañou y San Roque cumplieron a la perfección con las raíces de la tradición. Junto al fuego, con un vaso caliente y sobre todo con buena compañía, disfrutaron de la mejor música gallega, primero a cargo del grupo de pandereteiras de la asociación de vecinos y, después, Maghúa y Festicultores Troupe.
























