Emergen restos del antiguo muro del puerto en las obras de los Cantones de A Coruña
El Ayuntamiento procederá a protegerlos para garantizar su conservación

Las obras de remodelación de los Cantones han dejado al descubierto restos del antiguo muro del puerto. Así lo ha confirmado el Ayuntamiento de A Coruña a El Ideal Gallego tras producirse este importante hallazgo, que en este momento se encuentra a la vista de todo el mundo.
El Gobierno local explica que "estaba previsto" que apareciesen estas antiguas estructuras durante la ejecución de los trabajos, como ya había ocurrido anteriormente en La Marina.
Ahora, los obreros procederán a tapar este lugar con una malla geotextil y lámina de caucho para "garantizar la conservación", explican fuentes municipales.
Es importante tener en cuenta que el mar antiguamente llegaba a esta zona de la ciudad, por lo que era aquí donde se encontraba este antiguo muro portuario que ha vuelto a salir a la luz del día. Ya en la segunda mitad del siglo XIX se construyeron los jardines de Méndez Núñez en una zona de terreno ganado al mar, razón por la cual se llaman los jardines del relleno.
Aspecto anterior
Un grabado sobre un hecho relevante enmarcado en la revolución liberal de 1820 permite conocer cómo eran el Cantón Grande y ese muro en el primer cuarto del siglo XIX.
Los Cantones estaban divididos en dos partes, como hoy. Una era el Cantón de Lacy (hoy Cantón Pequeño), donde se desembarca, en el llamado Muelle de la Sardina, la pesca destinada a las fábricas de salazón de la Palloza. La otra, el Cantón de Porlier (hoy Cantón Grande), donde se encontraba el Muelle de la Leña.

Los restos han aparecido en esta última zona, en concreto en el punto situado a la altura del antiguo edificio del Banco Hispanoamericano (después ocupado por el Santander y que hoy, numerado como 4, es la sede de la Fundación Amancio Ortega y de Pontegadea)
La artística pieza, de la que el Archivo Municipal conserva una copia, permite observar la arquitectura de las casas. Las más altas constan de bajo, dos plantas y desván. Más baja, pero muy señorial, es la del número 16 del Cantón Grande, la vivienda del comerciante Genaro Fontenla, donde sir John Moore muere en 1809 mientras lo tratan de los efectos de un cañonazo recibido en la batalla de Elviña.
Las obras realizadas en el centro de la ciudad en los últimos años han dado mucho juego histórico. Así, en las ejecutadas en San Andrés el pasado año apareció la duna que pisó Julio Cesár hace más de dos mil años y una bala de piedra probablemente usada por las tropas de Drake en el asalto a la ciudad en 1589.
























