La catedral de la música británica se traslada a un histórico pub de A Coruña
Una treintena de personas, entre ellos 13 Dj de Manchester, han elegido la ciudad como parada de un proyecto que busca descubrir y promocionar ciudades y sus clubes

La ciudad de Manchester ha tenido que lidiar durante años con estigmas como feo, industrial y gris. Sin embargo, para los historiadores, futboleros y melómanos se trata, además de una visita obligada, de uno de los lugares que han cambiado la humanidad para siempre. Para los neófitos y más jóvenes, es una de las únicas ciudades en tener dos clubes campeones de Europa (la otra es Milán). Además, entre los siglos XVIII y XIX fue la cuna de la Revolución Industrial, a mediados del XX apadrinó al ‘Manchester Baby’ o primer ordenador programable del mundo y, entre los 80 y los 90, de sus locales de ensayo y clubes nacieron algunas de las bandas más influyentes: New Order, Joy Division, The Smiths, Chemical Brothers, Jamiroquai, Take That, Oasis o The Stone Roses, entre otros, acuñaron el germen del ‘Cool Britannia’, la moda de la cultura británica de los 90, que llegaría después. Todos ellos remiten a un club que, pese a su demolición, para muchos sigue siendo la capital de la música británica: The Haçienda. El espíritu de aquella sala, epicentro del movimiento ‘Madchester’, estará el sábado en A Coruña, con una treintena de personas que, en muchos casos, vivieron esos años de primera mano.

Un colectivo de amigos, Dj residentes entre 2009 y 2023 en el Greatstone Hotel de Manchester, han decidido llevar la magia de la ciudad británica a cada esquina del mundo. Básicamente, en eso consiste el proyecto Belle Vue, que el sábado, entre las 21.00 y las 4.30, empapará O Patachim de sonidos que van del brit pop al northern soul, el disco y el house. Es un proyecto itinerante, que busca descubrir nuevos lugares de fiesta que cumplan unas determinadas premisas: que no sean demasiado ‘masivos’ y resulten nuevos y pequeños. Una vez allí, y después de contactar con el que consideran emplazamiento idóneo, ‘desembarcan’ trece Dj, que se turnan cada media hora y reproducen ambientes totalmente diferentes. Muchas veces, incluso lo hacen con los vinilos que compran en la ciudad de turno o lo que se encuentran en el club en cuestión.
Protagonistas
Uno de los enlaces para unir Belle Vue y O Patachim ha sido Zofia Condisco, una polaca residente en Barcelona y que se formó entre Londres y la ciudad proletaria por excelencia (no en vano, el símbolo de Manchester son las avispas que representan a los obreros de la Revolución Industrial). Su turno será a partir de las 2.00 horas, pero advierte que lo que se va a montar en la calle Orillamar es muy grande: “Queremos llevar la cultura de The Haçienda por todo el mundo, era el centro de la música, el centro de todo. Por eso, queremos que la gente de A Coruña venga a O Patachim para escuchar música de Manchester y a un grupo de amigos graciosos, amables y abiertos con todo el mundo”. De eso pueden dar fe en Zaragoza o Bilbao, algunas de las paradas anteriores, que ya resultaron un éxito. En esa lista también están Bolonia (una de las actuales capitales universitarias de Europa), Hamburgo, Bremen o Núremberg.
La expedición, de unas 30 personas, llegará hoy mismo a A Coruña y se marchará el lunes por la noche. “Buscábamos algo desconocido y nos preguntamos por qué no A Coruña. Entonces, buscando, encontramos O Patachim”, confiesa Zofia. “Además, va a llover como si fuera Manchester”, bromea. Ella es una de las que normalmente lleva su material seleccionado, pero anuncia que las tiendas de discos pueden llenarse de profesionales en busca de material con el que entretener. Otra de las peticiones que acostumbran a realizar es que, todo aquel que nunca haya probado a pinchar discos anteriormente, se atreva a dar el paso de la mano de Belle Vue. La idea es lograr la mayor conexión posible.
El beneficiado
Que no haya tenido la repercursión internacional del club de Manchester no quiere decir que O Patachim no sea un mito para muchos coruñeses. Reabierto en abril de este año de la mano de Iván Guntín, ese breve parón que sufrió tras la retirada de su anterior propietario, Rubem Centeno, no le ha hecho perder su público de toda la vida. De hecho, podría decirse que existe un vínculo entre The Haçienda y el establecimiento de Orillamar, ya que muchos de los temas que salían directamente los estudios de Manchester se hicieron célebres en A Coruña en ese punto de la noche.
Para la actual propiedad, haber atraído la atención de Belle Vue es todo un honor. “Nos parece una idea fenomenal, vienen por amor al arte, por conocer gente, ver sitios distintos y estamos encantados de haber sido nosotros los elegidos. Está viniendo mucha gente de fuera, seguramente por el boca a boca de clientes que han quedado satisfechos”, sentencia Iván Guntín unas horas antes de recibir un desembarco que, seguramente, no dejará indiferente a ningún amante de la música.























