Un proyecto que busca mejorar la seguridad del principal acceso a A Coruña y que tardó más de diez años en salir adelante
La ampliación de Alfonso Molina incluye la ejecución de nuevas vías de servicio laterales en ambos sentidos de circulación

Los Presupuestos Generales el Estado de 2012 fueron los primeros que incluyeron una partida para la ampliación de Alfonso Molina, cuyo proyecto salió a información pública en 2013. Entonces consistía en añadir un carril en cada sentido e incorporar tres pasarelas para peatones, además de medidas de integración y protección ambiental.
El Gobierno local de Carlos Negreira vaticinó en febrero de 2014 que los trabajos comenzarían ese mismo año, pero posteriormente se explicó que se harían una vez se acabase la tercera ronda, en el primer trimestre de 2015.
En 2016, el Gobierno presentó un nuevo plan e incluyó demandas del Ejecutivo local de Marea Atlántica. El proyecto definitivo fue aprobado en 2018, pero la actuación quedó paralizada por la moción de censura que desalojó al PP del poder. El Gobierno local del PSOE negoció cambios en el diseño en 2019. Esto obligó a actualizar la propuesta técnica. Finalmente, a finales de 2023, empezó la ampliación planificada para esta infraestructura.
Detalles
El proyecto busca minimizar los importantes movimientos de trenzado existentes (cambios de carril para tomar una salida), que se generan, especialmente en horas punta, entre los nudos de la autopista AP-9, el nudo de Matogrande-Pocomaco y el enlace de Ponte da Pedra-San Cristóbal. Estos movimientos causan problemas de seguridad vial que dan lugar a retenciones, congestión, ruido y contaminación, con una afectación global a los accesos a la ciudad y a toda el área metropolitana.
Los Presupuestos del Estado de 2012 fueron los primeros que incluyeron una partida para esta actuación
El proyecto diseñado por el Ministerio de Transportes incluye la ejecución de nuevas vías de servicio laterales, en ambos sentidos de circulación, para reordenar los accesos existentes, siendo necesario reponer dos pasarelas peatonales afectadas que cruzan la avenida. Por último, será completado el movimiento del enlace de Ponte da Pedra hacia la AC-10 (puerto) y barrio de Matogrande, desde el centro de la ciudad.
Previamente, el Gobierno construyó en Alfonso Molina la pasarela peatonal entre los barrios de Pedralonga y Palavea, que costó más de un millón de euros y que quedó abierta al público a principios de 2024.
Durante años, los vecinos de esta zona de la ciudad, tenían que cruzar la avenida por un viaducto solo para vehículos, lo que provocó múltiples incidentes. Tras décadas de peticiones vecinales reclamando un acceso seguro, se ejecutó esta pasarela peatonal.











