La primera foto del cementerio de San Amaro con ‘fantasma’ incluido
Un capitán francés, que visitaba A Coruña con su barco, tomó la instantánea en 1885, dentro de una serie dedicada a la ciudad en la que también aparecen La Marina, San Antón o la Torre de Hércules

El Día de Difuntos los periódicos suelen salir llenos de fotografías de los cementerios. Hoy en día, cuando todo el mundo lleva un teléfono con cámara en el bolsillo, resulta tan fácil hacer una foto que las acumulamos por cientos, e incluso por miles, en el móvil sin apenas darles valor. Pero, a finales del siglo XIX, la cosa no era tan sencilla y, del cementerio de San Amaro, en concreto, apenas había fotos.

Marisa Rey, aficionada a la fotografía y a bucear en archivos históricos, encontró a través de internet la que se supone es la fotografía más antigua del camposanto coruñés. La imagen data de 1885, cuando San Amaro llevaba ya abierto 73 años.
En Normandía
“Esta imagen la encontré en una página web de Normandía, en Francia”, explica Rey. En ella se ven dos hileras de nichos, del primer departamento del cementerio, aunque hoy en día se ve cómo se ha crecido en altura, para aumentar el espacio destinado a las tumbas. En una esquina se aprecia lo que parece ser una puerta, en donde hoy estaría ubicado el aseo.
En la foto se ve el terreno, totalmente salvaje y lleno de matojos, y completamente desierto salvo por un detalle. En una esquina, a la izquierda, aparece una figura borrosa que el propio fotógrafo definió como “un fantasma”. De hecho, la obra, conservada por la Association régionale pour la Diffusion de l’Image (ARDI), está datada con este título: ‘Espagne, la Corogne, cimetière et homme “fantôme” (tirage photographique)’. O, lo que es lo mismo ‘España, la Coruña, cementerio y hombre “fantasma” (impresión fotográfica)’.
Un capitán francés
El autor era un trabajador de la marina mercante, Émile Berjot. Comenzó a navegar como ayudante de práctico en 1870 y ascendió rápidamente hasta que, ocho años después, fue nombrado capitán. Durante veinte años, navegó por medio mundo, sobre todo en la ruta entre Francia y Sudamérica, aunque también hizo recorridos por el Mediterráneo y el Índico.

En uno de esos viajes, en el año 1885, llegó hasta A Coruña al mando del trasatlántico ‘L’Orénoque’ y aprovechó su visita para la que era una de sus pasiones, la fotografía, algo a lo que también era aficionado su padre.
Durante su escala, tomó una serie de imágenes que muestran cómo era la ciudad por aquel entonces. En el listado que se puede consultar en la web de Les Collections des Musées de Normandie aparecen retratadas la Torre de Hércules, el castillo de San Antón, la zona del puerto y La Marina.












