Las obras de la intermodal de A Coruña se llevan por delante la sede de la única peña barcelonista de la ciudad
El Cacique, uno de los locales más populares de la estación, baja la verja debido a la pérdida de clientes

Suelen ser las estaciones, al igual que los aeropuertos, fríos lugares de paso en los que se cruzan los destinos de desconocidos sin que nadie conozca la historia del que va delante o detrás. Son el trámite necesario que se interpone entre dos momentos vitales, y quizás por eso caminamos a ritmo ligero y alienados, sin reparar en lo que dejamos a los lados. Es el caso de la historia del virtuoso del violín Joshua Bell y cómo los apresurados usuarios de la estación central de Washington ignoraron que estaban siendo unos privilegiados. Metafóricamente también se siente así Lolín González, responsable hasta ahora del Cacique, y a la que las obras de la intermodal han convertido en un espacio al margen de la oleada de gente. Con seis empleados en nómina y unos problemas de salud crecientes, ha decidido bajar la verja y confiar en que la propiedad encuentre otro uso.
Puede decirse que al Cacique se lo han llevado por delante las obras de una estación de la que había vivido prácticamente durante tres décadas. Se encontraba de frente a la puerta principal y los platos combinados y cafés salían a ritmo de AVE. “Hay veces que pasan por delante 130 personas en cada llegada y creo que, con un reclamo mejor, se podrá sacar adelante. Hemos notado mucho el cambio y, con mis condiciones físicas, no se podía seguir”, lamenta.
Oportunidad
El establecimiento, de 300 metros cuadrados, se componen de dos estancias. Una de ellas, la del bajo, era desde hace tres años la sede de la Peña Barcelonista de A Coruña. Ahora tendrán que buscarse una alternativa para seguir, por ejemplo, el clásico del próximo domingo día 26. Pero más allá de eso, la hasta ahora gerente del Cacique avisa a futuros inversores: “Es el mejor local de la estación, imbatible y con un futuro muy fuerte, pero hay que tener personal y gestionarlo bien. Creo que debe adaptarse a los tiempos y convertirse en un local de comida rápida, porque la gente ahora tiene prisa”.

Ahora, con la estación provisional llevándose todo el flujo de pasajeros, invita a esperar una fecha que en la zona tienen marcada en el calendario. “Dicen que volverán a poner la puerta principal a esta altura en junio de 2026, y seguro que se notará, pero había que aguantar hasta entonces”, subraya González. “Cada dos por tres cambian las leyes de hostelería, pero los negocios dan dinero una época y luego no”, añade.
No obstante, durante este mes de octubre se cumplió el primer aniversario de la apertura del Intermodal, un bar situado a unos pocos metros, en la propia avenida del Ferrocarril. Y es que hay trenes que solamente pasan una vez.











