Aumenta la recaudación municipal con la reactivación del ladrillo
El sector se lamenta de que A Coruña tiene uno de los impuestos a la construcción más altos de Galicia

Después de años de sopor, el sector de la construcción vive en una actividad frenética, sobre todo en la periferia, donde los barrios de Xuxán y San Pedro de Visma se construyen a un ritmo acelerado para dar abasto a la demanda de vivienda. Pero contar grúas no es la única manera de hacer un seguimiento de la actividad constructiva. Otra forma es consultar los ingresos municipales, puesto que la construcción es un proceso que se grava en varios momentos, desde mucho antes que la primera excavadora haga acto de presencia en el solar. Y, según este parámetro, hay que decir que la actividad ha aumentado en un 13% en un solo año, de 2023 a 2024.
Esto se deduce del aumento de ingresos por licencias urbanísticas, que fueron de 2,1 millones de euros el año pasado. Pero también subieron los ingresos por otros conceptos relacionados con la construcción de nueva vivienda, como el de licencia habitabilidad y de primera ocupación. Los ingresos que generan para el Ayuntamiento crecieron más de un 23%, hasta los 386.000 euros.
Otro parámetro por el que puede juzgarse la actividad constructiva es la de las cuotas de urbanización, que se giran para los proyectos que tienen lugar en solares donde también es necesario asfaltar e instalar aceras y servicios alrededor del edificio. Por lo tanto, las cuotas de urbanización afectan a los nuevos polígonos, como los de Xuxán o San Pedro de Visma. En 2024 se ingresó por ese dinero (que el Gobierno local recauda solo para gastarlo en urbanización) nada menos que 683.738 euros.
Es una cifra pequeña si se compara con los tres millones de euros de 2019, cuando el Ayuntamiento percibió la mayor parte del dinero de la cuotas de urbanización de Xuxán. Pero fuentes municipales señalan que fue una ocasión excepcional y que no volverá a ocurrir ni en San Pedro de Visma ni en Monte Mero, un proyecto de la Xunta donde el Ayuntamiento no se encargará de la urbanización.
Antes de la burbuja
Aún se está lejos de llegar a los niveles de 2008, antes del estallido de la crisis del ladrillo. De hecho, los parámetros están todavía lejos de recuperarse, aunque el crecimiento de la actividad se sostiene no en una burbuja crediticia, como hace casi 18 años. Muchas de las nuevas casas, de hecho, se pagan al contado, o casi, a pesar de que los precios no paran de subir.
A día de hoy, las familias tienen que realizar un mayor esfuerzo económico para arrendar que para comprar una vivienda. Según un estudio del portal inmobiliario Idealista, el porcentaje de los ingresos del hogar necesario para acceder a un piso en alquiler –sin contar gastos– creció en la ciudad en el primer trimestre de este año. En lo relativo a la compra, por el contrario, descendió. Así, si entre enero y marzo de 2024 los coruñeses destinaban el 23% de sus salarios a pagar la mensualidad de un piso en régimen de arrendamiento, en el mismo periodo de este año el porcentaje ascendió hasta el 24%.
La Administración se "forra"
Por supuesto, tanto impuesto no es del agrado de los que tienen que pagarlos, los promotores inmobiliarios. El secretario de la asociación provincial, Aproinco, Juan José Yáñez, señala que “las administraciones se están forrando. La estatal, la autonómica, y la local”. Yáñez asegura que todavía queda mucho para alcanzar los niveles anteriores a la burbuja del ladrillo. “En Galicia, en el año 2000 iniciamos 45.000 viviendas y este año no llevamos a las 3.500. Son menos de una décima parte”, apunta.
Tampoco se ha alcanzado el mismo nivel de empleados, porque en 2007 eran 140.000 en toda Galicia y a día de hoy no son más de 80.000. “Queda mucho por recorrer”, sentencia. Pero el secretario general de Aproinco sospecha que, aunque la actividad constructiva no ha remontado todavía, sí lo han hecho los ingresos que las administraciones públicas perciben por esta actividad, de ahí que considere que “se están forrando”. “La base imposible se ha disparado una barbaridad, y la recaudación tributaria también, porque no deflactan el IVA”, denuncia el representante del sector, que pide una rebaja.
Las arcas públicas recaudan, a nivel nacional, 52.000 millones de euros del sector de la construcción, que pide que se imite el ejemplo de Portugal, y que pase del 21% al 6% de IVA. De esta manera, se podría paliar la subida del precio de los materiales, a niveles nunca vistos.
En cuanto a la Administración autonómica, también se lleva su parte con el AJD (Acto Jurídico Documentado), las actas notariales por las que hay que abonar hasta el 1,5% del coste de una obra nueva, lo que provoca la indignación de los promotores. “Estamos en el tramo más alto de toda España”, se lamenta Yáñez.
En cuanto al Ayuntamiento herculino, también tiene un recado, tiene el ICIO (Impuesto de Construcción Instalación y Obras) más alto de todas las grandes ciudades gallegas. “Luego se extrañan de que nos vayamos a construir a Oleiros”, reprochó.












