El BNG considera "máis que racional" cerrar las terrazas de A Coruña a las once de la noche
El grupo nacionalista cree que la moratoria de tres años sugerida por algunos hosteleros es un "exceso absoluto" y cree que los espacios exteriores tenían "flexibilidade excesiva"

El Bloque Nacionalista Galego de A Coruña cree que las once de la noche es una hora “máis que racional” para que se recojan las terrazas de Matogrande, el Orzán, Orillamar, Juan Flórez, Ciudad Vieja u Orillamar durante la mayor parte del año. Se trata de las zonas consideradas “acústicamente saturadas” en 2009 y para las que el borrador de la nueva normativa contempla una reducción horaria. Así lo expresó Avia Veira, concejala del grupo nacionalista, durante una rueda de prensa para exponer su postura y aportación al texto que está redactando el Gobierno local.
La edil, además, consideró una “falta de respecto” que algunos hosteleros calificasen de “chiste” esa medida durante la pasada semana y de “exceso absoluto” la petición de una moratoria de tres años para aplicar todos los cambios que implicará el futuro marco legal. El Ayuntamiento pretende conceder hasta diciembre de 2026. “É un exceso absoluto, na Coruña xa houbo flexibilidade excesiva, excesivamente xenerosa; non se está a cumprir e non vai supoñer tanto esforzo, porque os hostaleiros xa sacan un rendemento económico dun espazo público e teñen que dar conta aos cidadáns”, añadió Veira.
El BNG de A Coruña recordó que la nueva normativa de terrazas responde a uno de los puntos del acuerdo de investidura y, por lo tanto, anunció que las líneas rojas que debe incluir la regulación de la terrazas son la accesibilidad, la proporcionalidad en el uso del espacio público, la seguridad, la transparencia y horarios “racionais”. “Os criterios teñen que ser claros e obxectivos, a ordeanza do PP estaba chea de excepcións”, lamentó la concejala.
Veira cree que “a accesibilidade é un principio fundamental”, que la proporcionalidad tiene que ver con “pasalo ben de maneira equilibrada”, que la seguridad encuentra su vínculo el “acceso nas rúas peonís” y para la transparencia apuntó a la medida de mostrar la licencia públicamente o mediante códigos QR.
Finalmente, el BNG insistió en la labor de “vixianza” y justificó su postura en base a las exigencias vecinales. “É algo que a xente viña demandar”, recordó.















