Los hosteleros de la Ciudad Vieja de A Coruña tendrán que ‘tocar madera’ y los de la calle San Juan empezar desde cero
La nueva ordenanza municipal obligará a que las primeras sean de madera y las de la zona de 'domingueo' deberán presentar un nuevo proyecto

Dos de las zonas de tardeo más importantes de A Coruña tendrán una consideración especial en la redacción de la nueva normativa de terrazas. Por motivos diferentes, los locales de hostelería de la Ciudad Vieja y la calle San Juan gozarán de plazo hasta diciembre de 2026 para cambiar completamente al aspecto de su servicio exterior. Mientras el barrio histórico tendrá que apostar por la madera como única opción posible, el epicentro de la movida de los domingos por la tarde deberá comenzar un proceso de adaptación a los nuevos tiempos, por la incompatibilidad de las estructuras actuales con el espíritu de la norma.
Tal y como informó El Ideal Gallego, la nueva normativa de terrazas que prepara el Ayuntamiento, y que espera llevar a pleno en noviembre, ofrece tres opciones cromáticas y otras tantas para la instalación. Desde la entrada en vigor del texto, quienes tengan un local de hostelería sólo podrán optar por el color crema, arena o negro para la vía urbana, mientras que la construcción será con remates mate y de madera, plástico o metal. El matiz en este punto será la Ciudad Vieja, donde el plástico o el metal no pasan el corte y solamente se le dará el 'ok' a la madera. La intención, como en el resto de la normativa, es una homogeneidad y una armonía con el entorno.
Una de esas terrazas en la que encontrar sitio es todo un desafío es la del Azka, en la plaza de Azcárraga. Su propietaria, Marta Bea, considera que la medida es positiva sobre el papel, aunque cree que en la aplicación debería llegar acompañada de medidas complementarias. "Nosotros ya tenemos las mesas de madera, pero para otros va a suponer una inversión", dice. "Estéticamente es estupendo, pero debería haber ayudas", añade. Menos optimista se muestra Mónica Suárez, de El Rincón del Pirata (calle Damas). "Será caras, muy caras", pronostica. "No se puede legislar por legislar, porque además las terrazas de madera, a la hora de guardarlas, son poco prácticas y ocupan muchísimo espacio", añade.
Problema a la vista
Lo de la Ciudad Vieja puede ser baladí comparado con lo que le espera por delante a los empresarios de la calle San Juan. Y es que, aunque el texto no hace una referencia explícita a la zona, sí fue el caso paradigmático que se puso como ejemplo en la presentación del borrador. Según entiende el Gobierno local, "ese tipo de terrazas no puede continuar así", ya que deben guardar una estética con el entorno de la plaza de España, así como unos mínimos de estandarización.
La gran mayoría de los espacios exteriores de la calle San Juan se asientan en plazas de aparcamiento y utilizan en denominado 'modelo de palé', algo que se queda fuera de lo permitido en la reglamentación que debe entrar en vigor en breve. Por lo tanto, lo que espera a los hosteleros es montar nuevas estructuras con las características y materiales de la nueva normativa, además de presentar toda la burocracia, incluyendo planos, fotos y demás requerimientos. "La primera vez que presenté mi solicitud de terraza me tuvieron un año, así que me plantearé si compensa o no", comenta Iván Guntin, de Eche o que hai. Por su parte, Jorge Rilo, del Bar San Xoán, recuerda: "Nosotros cumplimos la normativa y la estética ya se cambió en 2013, cuando se modificó el texto".












