Los padres de un colegio de A Coruña buscan "soldadiños" para solucionar los desperfectos del centro
“Si no nos dan ninguna respuesta, tendremos que hacer algo por nuestra cuenta”, dicen desde el AMPA

Los padres de los alumnos del CEIP Cidade Vella de A Coruña empiezan a estar hartos de que sus hijos convivan a diario con desperfectos como grietas, humedades o estructuras oxidadas dentro de las instalaciones del centro. Por ello el AMPA, que este verano pasado contrató una empresa para reparar y pintar algunas partes del recinto ante el “caso omiso de las administraciones”, ha dado un paso más en su lucha y apela a que cada padre pueda aportar con su conocimiento para solucionar las taras del centro herculino.
Así lo comunicaron en sus redes sociales, donde a través de una publicación en Instagram piden la ayuda de “soldadiños” para que, de forma voluntaria, los progenitores de los alumnos puedan aportar a la causa con sus diferentes conocimientos laborales en distintas áreas. “Estamos buscando padres del colegio que nos puedan ayudar con sus profesiones. Ya hubo uno que es carpintero que hizo un apaño en la rampa de la entrada para tapar un agujero que había en el que ya se habían caído varios niños y, después de varias reclamaciones, no nos hicieron caso. Aunque parece que la rampa de acceso la van a cambiar. Si no nos dan respuesta, tendremos que hacer algo por nuestra cuenta”, dicen desde el AMPA del centro educativo.
El incidente
Todo se agravó cuando la semana pasado uno de los alumnos de Primaria recibió cinco puntos de sutura en el pómulo por impactar contra una estructura afilada y oxidada que hace tiempo que, entre otros aspectos, venían reclamando los padres del Cidade Vella: “Cuando los adultos se tiran la pelota, los niños son los que acaban heridos”, comunicó el AMPA en redes sociales junto a una foto de la herida del alumno del colegio coruñés.
Uno de los alumnos del colegio recibió cinco puntos de sutura en la cara por impactar contra una estructura oxidada
De hecho, esta misma semana el AMPA convocó una asamblea general para que los padres de los estudiantes pudiesen dar su opinión sobre lo que estaba pasando en el recinto educativo. “Seguiremos insistiendo. Estamos dedicando mucho esfuerzo a algo que no deberíamos”, comentan. Más aún después del incidente. “Después de lo que pasó con este niño no podemos arriesgarnos a que pase de nuevo. Si tenemos que arreglarlo nosotros mismos de forma provisional, lo haremos. No podemos tener este tipo de riesgos tan graves en el colegio porque corre peligro la seguridad de los niños”, sentencia el AMPA.
Desde el Ayuntamiento explican que han “realizado actuaciones en los últimos meses, también durante el verano, y estamos coordinándonos con la dirección del centro para atender las demandas”, ya que es la institución municipal la encargada del mantenimiento del centro. Sin embargo, desde el AMPA consideran que “todavía queda mucho por hacer”.












