La patrona de A Coruña se paseó por la Ciudad Vieja en olor de multitudes mientras los niños lo disfrutaron a su modo
La iglesia de Santo Domingo acogió a 200 personas; los más pequeños despidieron las barracas

Se quedó pequeña la iglesia de Santo Domingo para acoger la misa en honor a la Virgen del Rosario, patrona de A Coruña. Alrededor de 200 personas quisieron acudir al tradicional acto del 7 de octubre, con el que el calendario fue un poco cruel en esta ocasión. Y es que, entre la celebración de las fiestas y el honor a la patrona hubo un margen de varios días, ya que el pregón tuvo lugar el pasado viernes, mientras que el grueso de los actos se programaron para el viernes 3, sábado 4 y domingo 5.
Varias decenas de personas aguardaron al término del acto religioso y aprovecharon la plácida tarde en el entorno de la iglesia para acompañar a la virgen en su recorrido por las calles de la Ciudad Vieja. La procesión fue si cabe más numerosa y dejó algunas escenas realmente impactantes, en las que apenas se divisaba el tradicional y característico empedrado de la Ciudad Vieja.
Durante el discurso inaugural de las Fiestas del Rosario, el pregonero Pablo Gallego reivindicó la recuperación del Rosario como día festivo en la ciudad de A Coruña, algo que fue muy aplaudido por los asistentes y que se hará realidad en 2026. Esa situación también fue comentada por buena parte de los que acompañaron a la patrona en el recorrido por las calles.
Atracciones
En la práctica, a la hora de acceder a la Ciudad Vieja la sensación que dejaba en muchos visitantes es que la de ayer también se trataba de una jornada festiva: donde hasta el domingo todo eran ‘troula’, música y diversión quedaban esta vez apenas un puesto de rosquillas, otro de churros y uno donde probar suerte y puntería con los dardos y los globos. La mayoría de los locales de hostelería aprovecharon para cerrar, mientras que el silencio en las calles lo rompían únicamente las sonrisas y las expresiones de diversión y disfrute por parte de los más pequeños.
A medida que se acercaba el paso a la plaza de la Constitución se adivinaba la permanencia de los hinchables, uno de temática de videojuegos y otro de la Patrulla Canina. Además, también se mantuvo abierto el chiringuito y el tiovivo de cadenas.
La música verbenera de las tres atracciones era mucho más suave que durante el fin de semana, y respetó la normativa acústica y las condiciones especiales del llamado ‘Día del Niño’.
Se trataba de la última de las jornadas programadas por la asociación vecinal de la Ciudad Vieja, que un año más ha logrado un Rosario masivo y que superó todas las expectativas.
Lo mismo sucedió con la procesión en honor a la patrona de la ciudad, que el año que viene volverá a representar un día festivo para los coruñeses y satisfará de esa manera los deseos de los más devotos.
Lo que es seguro es que la Ciudad Vieja volvió a ser, más que nunca, el gran lugar de paseo y desconexión para el resto de los ciudadanos.











