El quinto contenedor llega a A Coruña para quedarse
Novo Mesoiro, Pocomaco, Breogán y Feáns serán los primeras zonas que contarán con él

Desde este lunes, los vecinos de Novo Mesoiro se han convertido en los primeros en poner en práctica el nuevo sistema de separación de basura de la ciudad, que hasta ahora empleaba su propio método. Poco a poco se implantará por toda la urbe, y el plan es que antes de fin de año en todas las calles herculinas figure uno de esos contenedores de tapa negra donde se deben depositar los restos inorgánicos que no son envases. Este quinto contenedor es la principal novedad del sistema, pero hay otras.
Lo explicó la concejala de Medio Ambiente, Yoya Neira, que se desplazó hasta el barrio para la ocasión. En un principio, se esperaba que el contenedor de restos tuviera el mismo tamaño que uno de orgánicos, de tapa marrón, pero finalmente se ha optado por cambiar simplemente algunas tapas amarillas por otras negras. No va a creer el número de depósitos en la calle. Neira puntualizó que no se van a retirar plazas de aparcamiento, como temían muchos vecinos, de manera que los agobiados conductores no tendrán más dificultades para estacionar.
En cuanto a los contenedores de tapas amarillas, presentan otra novedad. Estarán cerrados con un candado, de manera que habrá que depositar la basura abriendo la trampilla que tienen por la parte superior. Según Neira, el motivo es asegurarse de que el público deposite allí la basura correspondiente, que en este caso serían envases (bricks, latas, etc) mientras que en el negro iría el resto de orgánicos.
“Básicamente, el contenedor de tapa amarilla se divide en dos: envases y restos”, aclaró Neira. En cuanto a qué significa restos, bajo este término se engloba todo aquello que no se debe tirar a los envases: pañales, colillas, productos de higiene femenina, barreduras, plástico de juguetes, etc). Es la única diferencia a efectos prácticos, el resto sigue siendo cristal, cartón y el marrón de orgánicos”, resumió Neira. Para que no haya dudas, el Ayuntamiento lanzará una campaña de concienciación e información bajo el lema “Vamos a separar mejor para reciclar más”.
Además, en los propios depósitos se añadirá un código QR que permita a cualquier persona informarse in situ a través de la página web Coruña sostible. Por si eso fuera poco, el Ayuntamiento remitirá una carta de la alcaldesa, Inés Rey, que llegará a todos los vecinos y en la que se explicarán de forma detallada todos los cambios.
Las asociaciones vecinales han contactado ya con el Ayuntamiento, reconoció Neira, en demanda de más información, pero la concejala envió un mensaje tranquilizador: “Parece más complejo de lo que realmente es”. Recuerda que, en realidad, los coruñeses llevan separando la basura en origen durante más de 25 años, desde que el alcalde Francisco Vázquez decidió apostar por el reciclaje tras el trágico derrumbe del vertedero de Bens y construir una planta de reciclaje en Nostián que en su momento fue pionera.
Gracias a esto, apunta Yoya Neira, no será tan complicado para los coruñeses (o para los residentes en el área metropolitana) como para la mayor parte de Galicia, que sigue el denominado modelo Sogama, adaptarse a las demandas de la normativa europea de separación en origen. Ahora se inicia simplemente una nueva etapa.
Un ritmo de cien al día
“Vamos a ir cambiándolos a un ritmo de cien colectores al día”, explicó Neira, que agradeció el trabajo realizado por su compañeros a las concesionarias de contenerización y limpieza viaria así como a Ecoembes, la entidad que agrupa a las principales empresas productoras de envases.
No se trata tanto de cambiar un contenedor, como de cambiar tapas. “Se ha hecho con un estudio de las ratios pertinentes del servicio de Medio Ambiente y con una finalidad, que es racionalizar el número de contenedores amarillos, que los técnicos de Medio Ambiente consideraban que estaban muy por encima de lo necesario”, comentó.
Llamamiento al civismo
La responsable del área aprovechó para recordar a los coruñeses que el horario de depositar la basura en invierno es de ocho a doce de la noche, y también que no se pueden depositar voluminosos, como muebles y colchones en la calle, sin avisar primero al 010 para que envíe un vehículo a recogerlos. “Puede parecer obvio, pero no lo es, porque nos encontramos con un número considerable de voluminosos”, se lamentó.
En cuanto al contenedor amarillo (desde ahora contenedor de envases) aunque ahora tenga cerraduras, todavía está por ver si se van a cerrar ya o si se va a esperar por un período de tiempo de transición. Naturalmente, si se cierra, esto impedirá que las bolsas rebosen el recipiente, como sucede a menudo, cuando la tapa no se cierra por estar sobrecargada. “Puede haber ciudadanos que tiren de manera inadecuada basura por la abertura, aunque sea pequeña. Yo lo que hago es un llamamiento a la responsabilidad que todos tenemos”, declaró.
Neira prometió que el Ayuntamiento pondrá todos los medios a su alcance para que la transición resulte sencilla. En cuanto a la planta de reciclaje de Nostián, afirma que se encuentra “perfectamente preparada” para recibir la basura inorgánica separada. De hecho, antes se recuperaban los envases a mano, puesto que al hacerlo, Ecoembes paga una tasa que supone la mayor fuente de ingresos de Nostián.
Hasta ahora, la planta ha recuperado material incluso por delante de otras instalaciones de Galicia. Y eso que lleva cinco años funcionando sin el contrato de concesión en regla (después de varios reveses) y no han podido hacerse las reformas necesarias. Actualmente se está preparando un nuevo pliego de condiciones para el próximo contrato que permita construir una nueva planta de reciclaje, y aún más grande.
En total, se van a invertir 424.000 euros en cambiar contenedores. Cabe la posibilidad que al adoptarse el modelo de cinco contenedores, como ya existe en el resto de España, los niveles de separación en origen caigan. A fin de cuentas, el método coruñés era más sencillo e intuitivo. Neira admitió que es posible: “Esperemos que no pero aunque no hubiera quinto contenedor es verdad que a veces decae ese afán de reciclar bien”.
Neira denunció esos “bulos” que dicen que el mismo camión recoge toda la basura, de manera que se mezcla y hace inútil la separación en origen. “Si miras dentro del camión, ves que está compartimentado”. Confía en la campaña de información que acompañará el cambio de contenedores: “Se va a informar en tierra, mar y aire”.











