Leonardo Méndez | “La Ciudad Vieja es una zona libre de tardeo: aquí se continúa hasta altas horas”
Presidente de la asociación vecinal de la Ciudad Vieja, afronta con ilusión el comienzo de las Fiestas del Rosario, donde la programación toma forma prácticamente de festival

Medio año después de haber regresado a la presidencia de la asociación vecinal de la Ciudad Vieja, Leonardo Méndez (Caracas, 1975) vuelve a presumir de Fiestas del Rosario. El dirigente había hecho de la recuperación de las tradiciones vinculadas a la patrona de la ciudad una de sus banderas, y por eso encara los que, a nivel institucional, son los días más importantes del barrio para la entidad que preside.
¿Prefiere decir Fiestas de la Ciudad Vieja o del Rosario?
Fiestas del Rosario, siempre. Es la patrona de A Coruña y, tanto para la Ciudad Vieja como para los coruñeses, son unas fiestas agendadas en el calendario de toda la ciudad. Son un elemento para juntar a la familia, ir a comer el pulpo y cumplir con las tradiciones de siempre. La patrona está en el barrio, pero lo es de todos los coruñeses. Utilizando unas palabras de otra persona: “Son de otra dimensión estas fiestas”.
¿Qué sensación le deja el cartel?
Estamos contentísimos, la calidad artística es impresionante. Intentamos que vaya equilibrada esa calidad artística con una consonancia que identifique la dimensión que debe tener el Rosario. Ha salido algo curioso y a ver si conseguimos mantenerlo en el tiempo, repetir algo con esta calidad. Hemos dado un salto cualitativo hacia arriba en cuanto al diseño y la calidad de la programación.
Queen, U2 y pulpo, una mezcla cuanto menos curiosa...
Evidentemente, de unos años hacia aquí creemos que las Fiestas del Rosario recuperan una tradición con una oferta musical que satisface a varias generaciones y a un grupo amplio de gente. Ponen en valor este tipo de música, tributos que entendemos que gozan de un público ecléctico. También tenemos Amizades, a Xil Carlos... es una especie de festival, aunque suene demasiado presuntuoso. Por eso hacemos unas jornadas de música continua que abarcan a muchas generaciones.
Son zona libre de reguetón...
Toda la música es posible, no sabemos si DJ Pukas pondrá reguetón. Lo que somos es una zona libre de tardeo. Aquí se baja al vermú, luego uno descansa y continúa la fiesta hasta altas horas de la noche. Si nos metiésemos en el tardeo, habría que recogerse temprano. Queremos reivindicar las fiestas de toda la vida.
Son las primeras fiestas del Rosario desde su retorno a la presidencia, ¿se imaginaba en este berenjenal?
No. Evidentemente, la asociación vecinal, ya en la anterior etapa, ponía en valor las fiestas y le dedicaba mucho tiempo a nivel personal. No se puede calcular, pero lleva mucho las cuestiones administrativas, elegir los estilos musicales deseados, encargar el contenedor, las vallas, los seguros.
Ha vivido las dos formas de trabajar, ¿con cuál se queda?
Estamos estrenando la actual y lo cierto es que genera dificultades. Quizás el anterior modelo era el más adecuado.
Y en un mes ya están organizando otras fiestas...
Una vez acabemos el Rosario ya nos pondremos con el Magosto. La clave es revitalizar la Ciudad Vieja y la forma que tenemos es crear este tipo de convivencia intergeneracional, con un importante retorno para la hostelería.











