Coque Malla | “Tocando en 1987 en el Palacio de los Deportes de Riazor nos sentíamos como en Maracaná”
El músico madrileño celebra este sábado en el Palacio de la Ópera (20.30 horas) su 40 aniversario artístico con el último concierto completo de esta gira

Cuatro décadas de vida musical dan para mucho. En el caso particular de Coque Malla, da para muchas visitas a una ciudad como A Coruña por la que le “flipa pasear” y que ha tenido cierta pegada en su carrera. Este sábado, el músico regresa a la ciudad, al Palacio de la Ópera (20.30), para dar un recital de aniversario que, además, tendrá un pequeño toque especial.
Condensar 40 años de carrera en un concierto es complicado.
Al final, es un resumen simbólico, un poco poético, más que una narración completa y, al fin y al cabo, es un concierto de rock. Creo que es el espectáculo más completo que he hecho jamás, con los vientos, las visuales, el diseño de las luces, el desarrollo del show, cómo está estructurado para que tenga algo de viaje emocional y, al mismo tiempo, sea un concierto de rock enérgico y potente. Tiene también un punto emocionante el concierto de Coruña porque va a ser la última vez que lo hagamos en esa gira, el show completo, además. Nos despediremos de los vientos, por ejemplo, va a ser un poco fin de gira en Coruña.
Repasando tantos años, ¿se ha decantado más por la nostalgia ronaldera o apuesta por los éxitos individuales más recientes?
Hay un pequeño guiño a Los Ronaldos, a la nostalgia, que me imagino que cuando hablamos de nostalgia, inevitablemente pensamos en Los Ronaldos. Es un concierto mucho más centrado en el presente y en el pasado más cercano. Hay un 80% de Coque Malla y un 20% de Los Ronaldos. Un 80% de presente y un 20% de nostalgia. Han sido las últimas canciones las que me han traído a este sitio. Yo no he llenado el Movistar Arena con la nostalgia de Los Ronaldos y con ‘Adiós, papá’, lo he llenado con los últimos discos. Es un concierto más centrado en eso que en la nostalgia ronaldera, para eso están Los Ronaldos y haríamos una gira de Los Ronaldos que, además, nos llevamos muy bien y sería factible hacerla por cómo nos llevamos.
Abordando una gira así, ¿se ha parado a pensar en la diferencia del éxito que tenía en la época de Los Ronaldos y el de ahora?
No soy de hacer grandes análisis del pasado, del paso del tiempo y tal. Pero es inevitable ser consciente del sitio en el que estoy ahora, de lo cómodo que estoy y de cómo estuve con Los Ronaldos o cómo estuve cuando empecé en solitario. Son como tres partes: el éxito efervescente y juvenil de Los Ronaldos, la travesía por el desierto cuando me separé de ellos y luego el éxito de ahora. El lugar en el que estoy ahora es el mejor, con mucha diferencia, es un éxito más prestigioso, se llenan los conciertos. Los Ronaldos teníamos mucho éxito, sonábamos en la radio, estábamos en la tele, pero luego tocábamos gratis la mayor parte de las veces. En aquella época, grandes recintos con entrada los llenaban tres: Mecano, El Último de la Fila y quizá Radio Futura. El resto éramos como orquesta de lujo. Yo ahora lleno y hay un prestigio en la producción. Es una gozada. No tiene nada que ver el éxito que yo tuve con Los Ronaldos, además era un país mucho más cutre con una industria mucho más cutre.
Cuarenta años también dan para muchas visitas a A Coruña. ¿Guarda buenos recuerdos?
Muy buenos. Es una de esas ciudades donde a uno se le alegra el alma cuando la ve programada en la gira. Hay una conexión con el público increíble. Además, al Palacio de la Ópera le tengo mucho cariño; tiene esa forma que me gusta tanto, como de auditorio en cuesta, rodeándote. Han sido conciertos memorables ahí y en el Colón. Auguro uno de los mejores conciertos de la gira este sábado.
No tiene nada que ver el éxito que yo tuve con Los Ronaldos con el de ahora; además, era un país más cutre una industria más cutre
En su día comentó que el concierto de Los Ronaldos en el 87 en el Noroeste fue el primero de masas que dieron.
En Galicia fue la primera vez que tuvimos fans, antes incluso de que saliese el disco, con el primer single y maqueta. Me acuerdo de que tocábamos muchos grupos aquel día, nosotros apenas éramos conocidos, pero flipamos porque, mientras en el resto de España estábamos tocando en garitos y apenas nos conocían, ahí en Coruña tocamos en un pabellón, no me acuerdo dónde, un sitio grande....
El palacio de los Deportes de Riazor, junto al estadio.
Eso, el pabellón de Riazor, ¿sigue existiendo?
Sí, pero ya no se hacen conciertos como antes.
Pues era ahí. Salimos y había miles de personas, como 4.000 o más. Si no estaba lleno, casi. Tocando en 1987 en el Palacio de los Deportes de Riazor nos sentíamos como en Maracaná. Notamos como la gente cantaba las canciones, teníamos fans, un público muy grande. Nos quedamos alucinados. Desde entonces, empezamos una relación muy especial. Ahí tenemos amigos que son más que amigos, son como familia: Pablo Novoa, Iván Ferreiro, Nicolás Pastoriza, Miguel de la Cierva...











