Bonilla a la Vista ya luce su nueva ampliación en el número 30 de Juan Flórez
El nuevo espacio, que duplica su superficie, incorporó en la reforma el antiguo bajo de Viajes Paco

Cuando un negocio funciona bien siempre se pone el foco en su expansión internacional. Debido a esto, muchas empresas terminan por perder el sentimiento de pertenencia a la tierra que las vieron crecer.
No es el caso de Bonilla a la Vista, que en pleno proceso de internacionalización, la compañía no olvida sus orígenes. Y es que, desde esta mañana, la churrería ubicada en el número 30 de Juan Flórez ya luce su nueva ampliación.
"Queríamos aumentar el espacio. Por aquí pasan a diario muchas personas y se nos estaba quedando pequeño", explicó Fernando Bonilla, presidente de la compañía, en la inauguración del nuevo espacio. De hecho, Bonilla también destacó que este año es el primero que la churrería de Juan Flórez facturó más que la de la Galera en los primeros tres meses de año.
El nuevo espacio, que ya se encuentra abierto al público, incorporó el antiguo bajo de Viajes Paco, con lo que no solo duplica el espacio, sino que gana una entrada más en la plaza de la Torre de los Maestros: "Pienso que es todo un acierto", concretó el máximo mandatario de la compañía.
La importancia de la calidad y de mantenerse
Hace casi tres cuartos de siglo desde que Salvador Bonilla (fundador de la empresa), su esposa y sus hijos se trasladaron a A Coruña, donde inauguraron una churrería en el número 138 de la calle Orzán, siendo esta la primera en la urbe herculina.
Casi 75 años después, ya son cinco los espacios dedicados a la venta de churros en la ciudad, después de cerrar hace dos años su espacio en el número 45 de la calle Ramón y Cajal. Hoy en día la marca cuenta con varios mercados en el extranjero, incluyendo países como Corea, Australia, Estados Unidos o Francia, entre otros. "Lo importante es mantener la calidad y ser estables en el tiempo", comentó esta mañana Fernando Bonilla.
Quizá esa es la razón por la que desde la empresa han decidido pausar su expansión internacional y prestar atención en uno de sus locales insignia de la ciudad: el ubicado en Juan Flórez. El espacio, que echó a andar en 2002, es uno de los que más factura de la ciudad. Con la nueva ampliación, no solo aumenta su capacidad, sino que incluye una modernización del espacio, además de una nueva entrada, con una rampa para personas con movilidad reducida incluida.
La empresa, Bonilla y nueve décadas de éxitos como churros, frió el año pasados cerca de dos millones de kilos de patatas. Aun así, debido a la subida en el precio del aceite "nos dejó poco beneficio", incidió Bonilla.
Con la ampliación de este nuevo espacio, la marca espera seguir creciendo "y, como dijo mi padre (César Bonilla) "canto máis traballo, máis sorte teño"", sentenció Fernando Bonilla, el actual dueño de la empresa patatera.













