Piden apoyo para evitar el traslado de un estudiante autista de A Coruña a Ourense
Óscar tiene 23 años, es autista y en 10 días debe trasladarse a 175km de su casa

"Mi hermano Óscar tiene 23 años y es autista, de los que no hablan nada y entienden poco. A veces se porta mal". Así comienza la carta de Víctor, el hermano del estudiante al que quieren trasladar, en menos de diez días, a un centro de Ourense.
Óscar tiene el grado 3 de dependencia, el máximo, y casi un 70% de discapacidad, lo que se traduce en necesidades continuadas. A los 3 años, cuenta Víctor, ingresó en un colegio ordinario donde empezaron los problemas. No hizo amigos y los padres de sus compañeros se reunieron para presionar al centro para que lo echaran, pues interrumpía el aprendizaje del resto. "Convivir con la diversidad no era un aprendizaje relevante para esos padres", denuncia Víctor.
A los 10 años se quedó sin plaza en el colegio y tardaron año y medio en asignarle un centro especial: el María Mariño. Mientras esperaban a que esto sucediera, su madre tuvo que dejar de trabajar para cuidar a Óscar y fueron necesarias acciones legales para asignarle un centro.
En el 2020, con la llegada de la Covid, la situación fue a peor. Cafeterías cerradas, parques precintados y un chaval de 18 años que pasaba las tardes encerrado en casa con sus padres. Es por esto que solicitaron su internamiento, que tardó más de uño alegando que, aceptar a un nuevo interno, era peligroso por riesgo de contagio.
Finalmente, consiguieron internarlo en el Centro de Atención a Personas con Discapacidad de As Xubias, a 500 metros de las casas de Víctor y sus padres. Todo parecía ir bien, pero hace una semana llegaron las malas noticias, de nuevo, en forma de carta.
La Consellería de Política Social e Igualdade de la Xunta les comunicó a los familiares de Óscar que se le asignaba una plaza en un centro que acaba de construirse en Ourense, y que el traslado sería efectivo en 10 días.
Además de alterar su rutina, los padres de Óscar, que rondan los 70 años, se verían obligados a recorrer, casi todos los días, unos 250 kilómetros y cuatro horas en coche, que es lo que lleva el trayecto de ida y de vuelta desde A Coruña a Ourense.
Ahora, Víctor quiere hacer el máximo ruído por redes sociales para evitar que se lleven a su hermano de un entorno que conoce y le gusta a un lugar completamente desconocido.












