El local llamado a ser el más 'instagrameado' de A Coruña ofrecerá desde conservas premium a cócteles de autor
El negocio que toma la alternativa de La Intrusa se estrena el viernes en la calle Torreiro con una gran apertura

El volumen de aperturas de la calle Torreiro la convierte en prácticamente irreconocible respecto a la ‘alineación’ de locales de hace un año. Benboa es ahora Anosa Taberna, el Rich se ha convertido en la Jamonería Bellota y La Intrusa ha ‘mutado’ en La Tóxica. El nuevo ciclo del número 11 de una de las calles más demandadas por quienes quieren pasárselo bien comienza esta noche, a partir de las 21.00 horas, con un evento privado. Desde las once de la noche abrirá para todos los públicos y, a buen seguro, sorprenderá.

Lo primero que llama la atención en La Tóxica es la personalidad de un espacio al que es difícil etiquetar, encasillar y encontrarle un parecido en la vasta oferta de A Coruña. Lo que es seguro es que se convertirá en uno de los locales más ‘instagrameados’ de la ciudad, porque prácticamente cada esquina es potencialmente objeto de una foto artística. Incluso los baños están decorados con mensajes para ser leídos a través del espejo. Pero sobre todo lo que llama la atención es la fuerza que imprimen el amarillo y el negro, además de la X en forma de cruz de San Andrés.
Así será
La Tóxica todavía no ha definido su horario de apertura ni sus días de cierre, aunque lo que es seguro es que abarcará desde el tardeo a la primera copa, pasando por los cócteles de autor y un picoteo premium. No tendrá cocina, pero sí gildas, mejillones, sardinas y caballas de primera calidad. “Serán todos de La Real, una de las mejores marcas del mercado”, subraya la propiedad. Además, uno de los grandes reclamos serán los bowls de hummus para acompañar los combinados y los spritz. “La idea es empezar la tarde con buenos vinos y una coctelería potente”, indican.
Puede que la marcada personalidad de La Tóxica tenga que ver con las ganas de marcar distancia con el último local de ese emplazamiento y la polémica que lo salpicó durante meses. Y es que, entre febrero y julio de este año, cuando se certificó el traspaso y Aitor Neira anunció su candidatura a las elecciones por Podemos, La Intrusa protagonizó un tira y afloja constante con el Ayuntamiento, que decretó en varias ocasiones su cierre. Neira llegó a denunciar “acoso” por parte del Gobierno local y su causa dio pie a un movimiento de hosteleros indignados. De todo eso quiere olvidarse la nueva propiedad, que llega con un mensaje conciliador para con los vecinos. “Queremos respetar los horarios y apostamos por la conciliación vecinal”, anuncia.
Además, el nuevo establecimiento de Torreiro tendrá dos controladores de accesos que velarán por el comportamiento de quienes se encuentren fumando o departiendo en la calle. Por otra parte, también se han eliminado los equipos de amplificación de sonido. “El único sonido saldrá directamente desde la televisión”, promete el dueño del que está llamado a ser uno de los locales de moda durante los próximos meses.
De momento, las invitaciones para acudir a la fiesta privada del viernes están agotadas.










