De la hostelería en A Coruña se aprovecha todo
La Xunta y el sector acuerdan el reparto de 60.000 táperes y 65.000 bolsas contra el desperdicio alimentario

No hay nada más gallego que comer hasta reventar y hacerlo con cara de satisfacción. Tradicionalmente, los restaurantes parecían haber tomado la bandera de las abuelas y su “come, neniño, come”. La cantidad era sinónimo de salud, pero hasta esa idea han modificado los tiempos, hasta el punto de que los coruñeses parecen haber dejado de comer con la boca y hacerlo con los ojos, que aún dicen muchos padres. Es contra ese vicio de pedir sin medir, y contra los deshechos heredados del incorrecto consumo en hostelería de donde nace la iniciativa de la Xunta de Galicia y la Confederación de Empresarios de Hostelería y Turismo. Entre ambos se repartirán un total de 60.000 táperes y 65.000 bolsas. Los primeros tienen por objeto que el cliente se lleve las sobras. Los segundos que, una vez terminado ese consumo, cada tipo de desperdicio vaya a parar donde le corresponde.
Según explicó la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, durante el encuentro que mantuvo en el Asador Coruña con representantes del sector, la “hostelería es un pilar fundamental” para contribuir a que Galicia cumpla con los objetivos establecidos por la Unión Europea de cara a 2030. Lo hizo en el marco del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio Alimentario. Cifró Vázquez en 72 kilogramos por persona al año el desperdicio en el ámbito doméstico, muy por debajo, pese a todo, de los 132 de la media europea.
Iniciativa
La Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático financió con 200.000 euros este convenio. Las fiambreras en cuestión suponen, además, una alternativa ecológica a los envases desechables, ya que promueven la reducción del uso de plástico. Por otra parte, se prevé distribuir más de 40.000 bolsas reutilizables para botellas de vino, así como 25.000 contenedoras para la correcta separación de residuos, tal y como informó El Ideal Gallego el pasado mes de junio. En ese marco se han desarrollado cerca de 60 jornadas de formaciójn para los profesionales de la hostelería, con talleres prácticas sobre cómo utilizar los contenedores, así como la entrega de material didáctico, folletos y guías de reciclaje específicas que se han desarrollado en la Escuela de Hostelería Álvaro Cunqueiro. Héctor Cañete, presidente de los hosteleros, explicó: “Lo más importante es que se pida el táper y que se lleve. Ayudamos aa perder ese miedo y esa vergüenza y llevarnos comida de primera calidad que hemos pagado".
Al final, lo de comer fuera recupera aquel dicho de “se aprovecha todo”, como cuando se come cerdo.












